Patrimonio
El Patrimonio, así, con mayúscula, sea artístico o cultural, es de todos y obligación de todos es que se cuide, no sólo que se conserve. Viene a colación, porque en las últimas fechas son muchas y muy variadas las iniciativas que en este sentido, se están llevando a cabo en la ciudad de Andújar, de una u otra forma, con implicación de unos y de otros y hasta de alguna administración. Pero el que esto sea así, no implica que por otro lado, se destroce o deteriore, con lo que algunos denominan "sanos pretextos" y no me refiero a las insistentes pintadas de los grafiteros, sino que hay otras acciones, que de forma consciente o inconsciente se realizan sin considerar el valor de lo que se tiene delante.
ISABEL RECA
Por ir a lo concreto. En el capitulo de recuperaciones, en el Palacio de D. Gome, se ha ubicado recientemente la denominada "Casa del alfarero", un paso más de cara al tan ansiado Museo de Artes y Costumbres Populares. Aprovechando este hecho, se ha remozado la zona del patio, con una fuente del taller municipal de cerámica, zona ajardinada y además, aunque no sean de excesivo valor artístico ni antiquísimas, las rejas de las ventanas del Palacio Municipal, que después de su reforma andaban semiperdidas por los patios interiores del mismo, se han colocado, dando vistosidad al recinto.
Los fieles cristianos y parroquianos de la iglesia de San Miguel Arcángel, en vista de que los valiosísimos frescos de su sacristía iban acabar perdiéndose, por hundimiento de la cubierta y ante la falta de apoyo administrativo, han comenzado las obras de restauración, que de alguna manera, o sea con la voluntad de los fieles, tendrán que pagar. La Asociación Amigos del Patrimonio le va a echar una manita, con la restauración de la antigua pilar baustimal, y volverla a recolocar en el templo. Estos mismos, son los que andan en la recuperación de la lonja de Santa Maria la Mayor, con la mano de obra de la concejalía de Infraestructuras Urbanas.
Y mientras todo esto, vecinos se quejaban en la mañana del sábado de que martillo y puntas en ristre, se estuvieran clavando banderas y gallardete en la fachada de la ermita de la calle Ollerias. Eso sí, dicen que no en los adoquines de piedra, sino aprovechando las juntas entre unos y otros. Luego que venga obras del Ayuntamiento y quite las barreras de los escalones de acceso, con los impuestos de los ciudadanos, decían otros.