La colonia de verano de Cáritas de la Divina Pastora trata de transformar la realidad de familias en apuros
El Centro de Acogida e Inserción San Vicente de Paúl acoge desde el pasado lunes y hasta el día 14 de julio, la colonia de verano que organiza un año más Cáritas Parroquial de la Divina Pastora, con la intención de mejorar las condiciones de vida de los niños y familias, a los que la vida no les sonríe o la crisis les ha golpeado. Una de las responsables, Paquita Sánchez, indica que es una continuación del trabajo que viene desarrollando Cáritas de la parroquia de la Divina Pastora. Al despacho, habilitado dos veces por semana, acude mucha más gente debido al incremento del paro en la ciudad "acuden familias que nunca han precisado de ayuda, y les da mucho apuro venir", señala Sánchez.
JOSÉ C. GONZÁLEZ
Incremento
Ahora vienen cerca de 60 familias, cuando antes acudían entre unas 15 y 20 al mes, aproximadamente. Responsables de esta organización humanitaria hace un seguimiento exhaustivo de la situación de estas familias. «Las apoyamos con nuestras visitas y les pedimos unión». Las visitas a los hogares les permite conocer la situación de sus hijos, a quienes jóvenes voluntarios les dan talleres de refuerzo escolar a lo largo del año que también se imparten en esta colonia. «A nuestros voluntarios les transmitimos que todas sus acciones deben estar impregnadas desde la sensibilización cristiana», remarca Sánchez, quien señala que se notan las mejoras en el rendimiento escolar. La colonia de verano lo que pretende es satisfacer las carencias con las que se encuentran estos chavales en la época estival. Son 20 años los que lleva desarrollándose esta colonia, que en esta edición parte con una peculiaridad, «este año se han incorporado 12 niños nuevos, que se han añadido a lo largo del año en Cáritas, cuyos padres son muy jóvenes», precisa Paquita, quien no se esperaba que tantos niños asistieran a la colonia.
Los chavales inician la jornada a las ocho y media de la mañana con media hora de oración y están trabajando hasta la noche en los talleres de refuerzo escolar, de manualidades, de expresión corporal, que se entremezclan con la comida, la siesta, la visita a la piscina municipal, el manguerazo, el cine y la merienda. «Es una actividad muy costosa, pero se trata de una experiencia enriquecedora que te llena de mucho gozo y alegría», constata Sánchez. También realizan excursiones al parque acuático de Villafranca y a la granja cinegética de Marmolejo.
Cáritas de la Divina Pastora agradece el apoyo del pueblo de Andújar, como del Ayuntamiento y ensalza la labor que realizan la treintena de voluntarios, que trabajan de una manera desinteresada en la limpieza del centro, en la cocina, en los talleres y en el campo de trabajo, formado principalmente por jóvenes voluntarias, que ofrecen todo lo mejor que llevan dentro, para ofrecer un servicio mucho más óptimo, eficiente y en este caso gratificante.
Ejemplo de compromiso y entrega
El responsable de los programas de Infancia de Cáritas de la Divina Pastora, Francisco Cubillas, y coordinador de los jóvenes en la colonia sostiene que en una de las máximas de la colonia es la educación en valores, «para que luego sean felices», recalca. Cubillas destaca la implicación de los adultos y mayores en los labores de voluntariado, pero hace especial hincapié en los más jóvenes. «Son gente muy comprometida y muy madura y con las ideas muy claras».