Prevención contra las altas temperaturas
Como viene haciendo desde hace ocho años, la Consejería de Salud ha puesto en marcha el Plan de Prevención contra los Efectos de las Altas Temperaturas, que permanece activo desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre. Desde este plan se está informando en los hospitales de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir, entre ellos, el Alto Guadalquivir de Andújar.
IDEAL Andújar
En este sentido, existen algunos consejos de índole general ante la subida de temperaturas que pueden ayudar a combatir los efectos del calor en el organismo. Se recomienda evitar las salidas y actividades físicas en las horas de más calor, especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas y mantenerse a la sombra. Es aconsejable vestir ropa ligera y amplia (de algodón, por ejemplo) de color claro y llevar la cabeza protegida. También se recomienda cerrar las ventanas y cortinas en las fachadas expuestas al sol y mantenerlas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior.
Por otro lado, hay que tener especial atención a los ancianos y los niños, que son más susceptibles al exceso de calor ambiental y corren un mayor riesgo de deshidratación. Además, se aconseja permanecer en las habitaciones más frescas del domicilio, ducharse o bañarse varias veces para refrescar el cuerpo o humidificar las ropas. Es importante que se beba abundantes líquidos (agua, zumos...), incluso sin sed e intentar no consumir bebidas alcohólicas y tomar frutas y verduras.
También durante el verano es cuando se debe extremar al máximo el cuidado de los alimentos con el objeto de evitar las intoxicaciones alimentarias. La causa es la inadecuada conservación y manipulación de los productos alimenticios, debido a las elevadas temperaturas, que favorecen la propagación de virus y bacterias. Para ello, se recomienda extremar la limpieza de los alimentos frescos, no romper la cadena del frío, organizar adecuadamente la comida en el frigorífico y evitar alimentos que contengan huevos frescos en caso de excursiones.
Igualmente, en esta época se realizan actividades deportivas, muchas veces sin suficiente protección contra el calor, que pueden tener consecuencias para nuestra salud. Entre estos efectos se incluyen los calambres por calor, habituales en personas que hacen ejercicio intenso y prolongado, la deshidratación en personas que sudan profusamente, por lo que pierden agua y electrolitos, y el agotamiento por calor, que puede desembocar en un golpe de calor, muy peligroso para la salud.