La amenaza de cierre planea sobre el Centro de Acogida e Inserción Laboral San Vicente de Paúl
El Centro de Acogida e Inserción San Vicente de Paúl cierra este año una de loscursos más difíciles de los que se recuerdan desde que abriera sus puertas en el año 1999. Así lo ha admitido a esta redacción su directora, María del Carmen Arenas, quien ha agregado que la crisis económica y los recortes les han minado los recursos y así como el personal cualificado del que antes disponía el centro "nos ha faltado la psicóloga y esta carencia y apoyo lo han notado las personas que han pasado por aquí", recalca Arenas.
JOSÉ C. GONZÁLEZ
El trabajador social, Francisco Cubilla, abunda que cada vez la inserción laboral que persigue el centro es más ardua por la dificultad existente hoy en día de conseguir empleo, "y al comprobar que no satisfacemos sus expectativas se genera un ambiente de ansiedad y de exigencia que, algunas veces, nos ha desbordado", señala. A esto se añade la limitación de los recursos que limita mucho la prestación de algunas necesidades, como la pequeña paga que se les da a las personas que este año han realizado el programa de inserción.
Protocolo
María del Carmen Arenas valora positivamente el protocolo encabezado por el Ayuntamiento para coordinar la entrega de alimentos entre los colectivos y organismos que se dedican a ayudar a los demás. El Centro de Acogida ha recibido la cantidad de 750 euros para la compra de los alimentos. Francisco Cubilla constata que la Asociación de la Familia Vicenciana está apostando por este proyecto, "además está haciendo un esfuerzo porque salga adelante, pese a que son tiempos difíciles porque no sabemos si va a continuar el centro", avisa el trabajador social, quien pide el apoyo de la población de Andújar para su normal funcionamiento en la próxima temporada.
La directora recuerda que aún no ha llegado la subvención del año 2011 (en torno a unos 58.000 euros) y pondera que las de este año aún no se han convocado. "No sabemos por donde vamos a enfocar el centro, si por la inserción o la acogida, porque es que hay mucha incertidumbre a la hora de abrir el curso que viene", recalca Arenas, quien destaca el papel que han desempeñado muchas personas a la hora de aportar sus donativos, "y que permiten que sigamos abiertos porque tenemos gastos de mantenimiento y pagar a las personas que están aquí contratadas", apostilla María del Carmen Arenas, quien también resalta el papel del voluntariado, que lo considera determinante.
Las acogidas siguen en cifras históricas
Este curso se han dado un total de 6.496 comidas, algo más que el año pasado. Se han realizado 852 pernoctaciones, una vientena más que la temporada precedente, pero que aún se queda algo lejos de las 899 del 2010 que supuso el tope histórico en las 13 temporadas de funcionamiento de este centro. Los responsables señalan que hoy en día hay mucha gente en la calle y eso se refleja en los problemas de abastecimiento del banco de alimentos, que también proporciona al centro. Cada vez son más los españoles que vienen.