Si hay que gastar...
Si hay que gastar, se gasta, pero sabiendo cómo, en qué y por qué. No hay que volver a insistir en eso de conforme están los tiempos. Es que ha llegado el momento de distinguir el pan del "circo" y sin que nadie se moleste. Hoy día las necesidades son otras que en el año 1995, por ejemplo, que andábamos de vacas gordas y daban leche para todos y para invitar al vecino. Ahora, las vacas son tan flacas que no dan ni para lo necesario. Por ello, las administraciones, locales, autonómicas y nacional deben pensarse pero que muy mucho en que gastar lo poco que hay y no exigir a la otra, lo que ella no puede pagar.
ISABEL RECA
Viene todo esto a colación a la que se traen porque el que antes se llamaba Centro de Día de mayores ha dejado de abrirse los fines de semana. Pues bien, para empezar nadie tiene nada en contra de los mayores, ni tiene el menor interés en que no tengan derecho a ocio. Ocurre, que eso era un gasto añadido del Ayuntamiento, por un convenio que no existe ni ha existido en ninguna otra población y que no se está para 10.000 euros anuales, por bien que los disfrutarán, cuando muchos de esos mayores, andan con su escasa pensión ayudando a hijos y nietos y lo que deben hacer las administraciones es quitarles carga. Eso si es gasto importante, porque cuando no hay para pan, sobra el circo.
Es de lógica que esa, como cualquier otra cantidad se destine a otros menesteres. Por ejemplo, no es más de lógica que se ayude a unos jóvenes autoconstructores a que terminen sus viviendas y formen sus propios hogares. No está más en el camino de la lógica el seguir apoyando a esas entidades benéficas a la que les faltan horas y alimentos para atender a quienes se acercan hasta sus puertas.
No es más de lógica pagar unos jornales a quienes les falta para conseguir el paro. Y atender a esos dependientes, a los que vendimos la ley, como el crecepelo del charlatán y se mueren sin haberle crecido ni un solo pelo. Ha llegado la hora, de que aunque políticamente incorrecto, se gaste en lo que sea necesario gastar, pero gastar porque quedar bien ante la ciudadanía y con las arcas casi vacías, no es de recibo. Máxime cuando no se hace en lugar alguno y los mayores, creemos que más que responsables están dispuestos a asumirlo. Por ellos.