Recompongamos la ciudad
La debilidad económica avanza en las capas más sensibles de Andújar. Y eso nos debe de doler y remover las entrañas. Que Andújar en cosas, muy, pero que muy, importantes, se está descarnando, quedándose en los huesos; famélica. Necesitamos reencontrar el sentido de una acción colectiva y responsable, al margen de ideologías y de trincheras. Por supuesto que debe de haber en la ciudad un debate de ideas y una defensa de propuestas. Pero hay demasiado fundamentalismo enquistado en la ciudad que no nos lleva sino a remover el agujero, no a mirar horizontes y soluciones.
ALFREDO YBARRA
Cuando hablamos de respuestas, en demasiados casos está por delante la trampa o la zancadilla, que en el fondo no va a incidir en avanzar. Y no estamos para juegos de acción u omisión que perjudique a la ciudadanía. Que ahí está la puerta para quien no apuesta por el alma iliturgitana. Los intereses particulares deben discernirse en otros campos. Pero el problema es que es muy poca la gente que se da cuenta del enroque de algunos, que en definitiva impiden que de verdad los iliturgitanos nos centremos en lo que nos tenemos que concentrar.Y aquí hay responsables en diferentes lugares y parcelas; que cada cual aguante su vela.
Tenemos los mimbres que tenemos, y muchas perspectivas, y con eso, debemos de argumentar un nuevo concepto de Andújar y del desarrollo. Ya está bien de mindundeo y nadería. Hasta el instituto nuestra Señora de la Cabeza nos está dando una gran lección con los excelentes actos de su cincuenta aniversario. Un ejemplo de plena actualidad al hilo de los sectarismos es la ya próxima Romería, algo que nos mueve y renueve (otras cosas tanto o más importantes ya no nos preocupan tanto).
Pues en cuanto a temas relacionados con la Romería, estamos desnutridos de grandes ideas y grandes proyectos, nos quedamos en pequeñeces, y en peleillas de tres al cuarto, no miramos con grandeza y con miras que lleven cargas de auténtica profundidad. Por cierto, y en fondo unido a todo esto, ha sido nombrado por el capítulo provincial de los trinitarios el padre Domingo Conesa, rector del Santuario, que de nuevo vuelve a este cargo, reconociéndosele la labor que hizo en sus anteriores años de rector, y que puede ser ahora un elemento eclesiástico y trinitario que recomponga equilibrios y papeles en un momento muy sensible que se estaba produciendo en torno a la Basílica del Cabezo. Los pescadores de aguas revueltas debieran de buscarse otras miras, que Andújar y sus fraguas, están cansadas de tanta vulgaridad y de tantos aprovechados.