Cristo resucitó en una espléndida mañana de primavera
Cristo resucitó, en Andújar, en una mañana esplendida de la primavera abrileña, después de dos días de frío y lluvia que llevaron los días claves de la Semana Santa iliturgitana, Jueves y Viernes, a un deslucimiento y lagrimas cofradieras. A primeras horas del domingo, desde el barrio de San Eufrasio y desde su parroquia, hacia su salida triunfal, la imagen del Resucitado, la última incorporada a esta Semana Grande, obra del escultor local Manuel López.El día invitaba a estar en las calles arropando a este desfile procesional, a la vez que a disfrutar de la fiesta mayor de los cristianos, la Pascua de Resurrección.
IDEAL Andújar
A lo largo del recorrido y, hasta alcanzar la Plaza de España, donde viene siendo ya tradicional la instalación de la tribuna como parte de la carrera oficial, después de atravesar las callejuelas estrecha del casco antiguo fueron centenares los iliturgitanos que se agolparon para disfrutar del último de sus desfiles procesionales. Cristo Resucitado procesionó a los sones de "Entre luz y Esperanza", marcha especialmente compuesta para este Cristo por Antonio Amadeo, director musical de la Agrupación Virgen de los Reyes de Sevilla y que interpretaba la agrupación local de Ntra. Sra. de las Angustias.
Será a partir de ahora, cuando esta ciudad empiece a vivir su particular resurrección con la fiesta local por excelencia. No se tardará en oír los primeros cohetes y después del voltear de campanas en la media noche del sábado al domingo, de los grandes templos de Andújar, Santa María la Mayor, San Miguel y San Bartolomé, se verán los primeros boletos de las banderas "de la Virgen". Se cambiarán las mantillas que acompañaban al Resucitado, por el traje de volantes en la mujer y el traje oscuro de los hombres, por el taje corto campero. Mientras la vida y la historia de la ciudad continua.
Ya ayer se podían ver todas las imágenes que han conformado los pasos de Misterio y los de Palio, situados en sus lugares habituales de culto, a la espera de una próxima Semana Santa, la de 2013, que sería de desear se vieran todos en sus desfiles, después de que algunos lleven, como el caso de la Soledad, dos años sin alcanzar la calle.