Miguel Laguna presenta su segunda novela "El último bandolero romántico"
IDEAL Andújar
Destino y esperanza, miseria y usura, justicia y venganza, son algunos de los temas sobre los que Miguel Laguna asienta la historia de Steo, el último bandolero romántico que recorre los caminos de una Andalucía marcada por las diferencias sociales y económicas, donde los jornaleros someten su vida y su juventud, de sol a sol, a los intereses de caciques y señores.
El pasado jueves en el antiguo Templo de Santa Marina tuvo lugar la presentación oficial de este libro, que fue presentado por el editor de la obra (Ediciones Plaza Vieja), el escritor Pablo Utrera y contó con la presencia del Alcalde de Andújar, Jesús Estrella; el concejal de Festejos, Eugenio Martínez así como otros representantes del Partido Popular e Izquierda Unida. El intenso frío de la noche fue combatido con la presencia y el apoyo de familiares, amigos y miembros de la recién constituida como asociación Literandújar de la que el autor forma parte.
Pablo Utrera presentó al autor como "un hombre de palabra y de ejemplo, acostumbrado al jornal y al trabajo quien ve en la literatura una forma de denunciar y describir su entorno". Por su parte, el Alcalde avaló la capacidad de vehicular sus inquietudes a través de la escritura de Miguel Laguna y agradeció a Ediciones Plaza Vieja por "permitir que un nuevo libro vea la luz, una muestra de generosidad e implicación cultural, sobre todo, en los tiempos que corren".Con más de quinientas páginas, "El último bandolero romántico" es la primera de una obra de dos partes. Puede adquirirse en Ábaco 3.000 en la Plaza de la Constitución.
Los que ya han "probado" la prosa de Miguel Laguna disfrutaron de una lectura sencilla, amena, divertida y fluida con su primera obra en la que padecieron, junto al vaquero Kirk sus desventuras y andanzas. Con esta nueva novela, el autor se afianza, gana soltura en la escritura y vuelve a demostrar que, en el dificil desafío de la hoja en blanco, este vecino de Andújar, nacido en la sevillana Écija, tiene mucho que decir y que sorprender aún.