Unas 500 familias iliturgitanas no tienen para comer a diario
Alrededor de 500 familias de Andújar no tienen para comer todos los días. Así lo asevera a esta redacción el párroco de la iglesia de Cristo Rey, consiliario de Cáritas Interparroquial en la ciudad y delegado diocesano de este organismo, Juan Raya. «Son personas que no disponen hoy en día de ingresos regulares y que viven de los 400 euros del paro y que hace dos años tenían 2.000 euros de ingresos», detalla.
JOSÉ C. GONZÁLEZ
Añade que hace dos años acudían a Cáritas de cada parroquia iliturgitana entre 8 y 10 familias, que posibilitaba una atención más personalizada y buscar una solución más concreta a cada caso, «pero ahora acuden entre 30 y 40 cada semana, por tanto la asistencia es más compleja y se nos presenta problemas de limitación de recursos como alimentos, pagar el agua y la luz», señala Raya.
Trabajar en lo psicológico El presidente de Cáritas Interparroquial, Andrés Borrego, constata que hoy en día se tienen que trabajar otros factores humanos en las personas necesitadas como evitar que la gente no caiga en la desesperación, «para que recupere su dignidad, porque les da mucha vergüenza el hecho de no tener para comer», advierte Borrego, quien ha advertido que padres y madres se resisten a sacar a sus hijos de la Universidad «pese a que se han quedado sin empleo», apunta el máximo responsable de Cáritas Interparroquial.
Borrego sostiene que el equipo de Cáritas se siente desbordado en la asistencia por culpa de la crisis económica. «Mucha de la gente que esta sufriendo y se ve con necesidades no había pasado antes por esta situación, porque al hogar entraban dos sueldos y tenían una vida desahogada y, de repente, se les ha derrumbado sus perspectivas», constata el presidente de Cáritas Interparroquial en Andújar.
Matrimonios jóvenes con hijos en edad escolar son los que más están sufriendo las secuelas de esta pertinaz crisis económica, «esta situación era antes rarísima y hoy, por desgracia, es lo que predomina», remacha Juan Raya, quien ha estado 12 años de misionero en Ecuador. Andrés Borrego añade que esta situación, que está acaeciendo en los últimos años, se ha debido: «A una desmesura en las cuestiones materiales, auna euforia en cuanto al consumo y un exceso de llegar hasta donde no se debe, por lo que estamos propugnando valores como el compartir con los demás».
Juan Raya admite que se están viendo obligados a cambiar el esquema a la hora de servir a las personas que lo están pasando muy mal. «Lo único que podemos hacer es poner estas situaciones delante de la gente que se integra en las comunidades cristianas, para que sean más solidarias y colaboren más y compartan, porque nos estamos viendo desbordados», admite el delegado episcopal de Cáritas. Considera que los albergues de inmigrantes son «Soluciones puntuales para problemas puntuales, porque el albergue de inmigrantes este año ha tenido pocas pernoctaciones porque los temporeros ya no vienen,saben que no van a encontrar trabajo», apostilla.