Turismo e Historia
El Escudo y la Bandera
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EL ESCUDO
El Escudo de Andújar es medio partido y cortado. En el primer cuartel, de gules (rojo) un castillo de oro, almenado de tres almenas, mazonado de sable(negro) y aclarado de azur (azul). En el segundo cuartel, aparece un Ôguila de sinople (verde). En campo de azur, un puente con tres arcos, de plata sobre ondas de azur y plata, en medio de las cuales figura un pez de plata y dos llaves de oro puestas en aspa conforman el tercer cuartel. Bordura general de plata con cuatro leones rampantes de gules, coronados de oro. Contorno oval y timbre de corona real.
Fernando III concedió a AndĆŗjar el tercero de los cuarteles descritos, debido a la importancia que el puente y la ciudad tuvieron en la conquista cristiana del Valle y las CampiƱas BĆ©ticas. El pez y las ondas simbolizan al Guadalquivir y las llaves por ser guarda de la frontera. La primera y segunda partición fueron otorgadas por Enrique IV, que despuĆ©s acrecentó en 1467 con la bordura de las reales armas de León y el tĆtulo de ?Muy Nombre y Muy Leal ?. AƱos antes,concretamente en 1446, el rey JuaII le habĆa concedido el tĆtulo de ciudad.El castillo obedece al reino de Castilla, en tanto que el Ć”guila representa la generosidad de AndĆŗjar.
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LA BANDERA
Autorizada mediante Decreto 27/1994, de 8 de febrero, de la ConsejerĆa de Gobernación de la Junta de AndalucĆa (BOJA nĀŗ. 34, de 18 de marzo), queda organizada de la siguiente forma:
Bandera de paño rectangular, de proporciones 2/3, dividido horizontalmente en tres franjas de igual anchura, de color carmesà la central y blancas las otras dos; en el centro, un esturión blanco sobrepuesto a dos llaves cruzadas en aspa de color amarillo.
OrĆgenes y Gentilicio
ACERCA DEL GENTILICIO DE ANDĆJAR
A los ciudadanos de AndĆŗjar se les ha conocido como iliturgitanos/as. A pesar de lo que mucha gente piensa, no es el gentilicio correcto, ya que la antigua ciudad iberorromana de Iliturgi se hallaba en lo que hoy es el tĆ©rmino municipal de MengĆbar, en el cerro de MĆ”quiz. Ćste estĆ” situado en la confluencia del rĆo Guadalbullón con el rĆo Guadalquivir, elevĆ”ndose 40 metros por encima de los terrenos colindantes.
Los datos concernientes a esta ubicación los poseemos gracias a las campañas de excavación arqueológica, llevadas a cabo en la década de los ochenta por los arqueólogos Oswaldo Artega y Michael Blech.
La verdadera ciudad iberorromana que se hallaba cerca de la actual Andújar, en los Villares de Andújar, era Isturgi. Aunque tampoco es apropiado emplear el gentilicio de Isturgitanos/as para los habitantes de Andújar. El porqué es fÔcil: la actual ubicación de la ciudad de Andújar no coincide con la de Isturgi.
Sobre la base de los datos que poseemos en el momento actual, el gentilicio mĆ”s adecuado para designar a los ciudadanos de AndĆŗjar serĆa el de andujareƱos/as y tambiĆ©n quizĆ”s andujeƱos/as. ĀæPor quĆ©?. La primera razón reside en que AndĆŗjar-Isturgi-Iliturgi son tres entidades distintas por su situación geogrĆ”fica: los restos arqueológicos de la "Colonia Forum Iulium Iliturgi" se hallan en cerro de MĆ”quiz, en MengĆbar, a 30 Kilómetros de AndĆŗjar; los de ?Isturgi", en los Villares de AndĆŗjar, a cinco kilómetros del actual AndĆŗjar. TambiĆ©n son distintos por su momento histórico: Isturgi e Iliturgi son ciudades iberorromanas, mientras que AndĆŗjar es Ć”rabe, aunque en su periferia se han hallado restos fragmentarios de Ć©pocas anteriores. A pesar de estos restos es aventurado afirmar con los datos actuales que su fundación sea de Ć©pocas anteriores a la Ć”rabe.
La segunda razón es la arqueológica. Aunque las intervenciones en el interior del casco urbano son pocas, desafortunadamente, estas nos prueban como momento ocupacional mĆ”s antiguo el musulmĆ”n. ĀæQuĆ© posibilidades hay de que existiera otra ocupación mĆ”s antigua a la del periodo musulmĆ”n? Para el periodo ibĆ©rico no hay evidencias; para el romano se han hallado algunos restos, pero basĆ”ndonos en la arqueologĆa no podemos afirmar la existencia en este punto de una población romana.
La conclusión es clara: el gentilicio mÔs adecuado para designar a los habitantes de Andújar serÔ el de andujareños/as. Cualquier otro carece, por el momento, de fundamento histórico y arqueológico.
ANDĆJAR, BREVE RESEĆA HISTĆRICA
AndĆŗjar, con 212 m de altitud y sobre el valle del rĆo Guadalquivir, ubicĆ”ndose en una de sus terrazas, es un pueblo, una ciudad, cargada de historias. No muy lejos del actual casco urbano y en dirección Este se han encontrado restos lĆticos que pertenecen a la Cultura Achelense. Dando un salto en el tiempo fueron los oretanos, pueblo ibĆ©rico, el que pobló estos contornos y entró en contacto con los turdetanos, fenicios, griegos y cartagineses; pueblo ibĆ©rico que destacó por sus ciudades fortalezas como Obulco (Porcuna), CĆ”stulo (Linares), Iliturgi (MengĆbar), Isturgi (AndĆŗjar), etc.
Con la llegada de los romanos toda esta zona fue romanizada muy pronto, primero bajo la organización de la Hispania Ulterior y mÔs tarde bajo la Bética y dentro del Conventus Cordobensis. El puente Viejo tiene con toda seguridad origen romano, aunque muy alterado por numerosas remodelaciones. Las ?villae? poblaban toda la ribera del Guadalquivir cuando cayó el Imperio Romano y le sucede la organización Visigoda, ?la territorio? bajo un ?iudice?.
Tras la batalla del Guadalete en el 711 todo el sur peninsular pasarĆa a convertirse en el Al-Andalus. SegĆŗn cuenta Inb IdarĆ, durante el emirato de Muhammad V en el 853, hubo un encuentro bĆ©lico en Anduyar (AndĆŗjar), siendo la primera vez que el nombre de AndĆŗjar aparece en una fuente histórica; Abd Allah en el 888 manda fortificar AndĆŗjar y algo mĆ”s tarde los almohades, a mediados del siglo XII, fortifican la ciudad definitivamente, cuyos restos han llegado hasta hoy muy mermados.
AndĆŗjar era ya un centro de producción de cerĆ”mica y alfarerĆa continuando con la tradición de la ?sigillata? hispano-romana. En 1225 Fernando III consigue de forma pacĆfica la ciudad a los almohades, comenzando pronto la transformación de ciudad islĆ”mica a ciudad cristiana; son tiempos bajomedievales y aparecerĆ”n las primeras iglesias de estructuras góticas. AndĆŗjar y su tierra es declarada por el monarca tierra de realengo, dĆ”ndole el Fuero de Cuenca. Un final de la Edad Media rico en acontecimientos: en 1368 una raza nazarita pretende tomar la ciudad, hecho que imposibilitarĆ” su alcaide Juan GonzĆ”lez; en 1446 el rey Juan II le otorga a la villa el titulo de ? ciudad? por su fidelidad a la corona; en 1466 Enrique IV la convierte ?En muy noble y Leal?. En 1472 Pedro de Escavias es su alcalde mayor perpetuo, hombre de letras, de canción y de armas. En estos aƱos tambiĆ©n queda formado su escudo con todos sus elementos con el pendón rojo municipal. Con Isabel la Católica llegarĆ”n los corregidores, siendo en 1478 Francisco de Bobadilla, el mismo que manda derribar las fortificaciones y cumplir el mandato real. En 1478 milicias de AndĆŗjar intervienen en la conquista de MĆ”laga, como antes habĆan intervenido en la conquista de MoclĆn.
En el siglo XVI, con el comercio abierto hacia el AtlÔntico, la ciudad vivirÔ momentos de esplendor, y fruto de ello serÔ el ennoblecimiento debido a una pujante aristocracia y a una gran proliferación de órdenes religiosas que se ubicarÔn en la nueva ciudad-convento nacida ya extramuros por los arrabales de San Bartolomé y de San Miguel.
Antonio Ruiz Parrondo Museo de ArqueologĆa Profesor Sotomayor