PASO DE LA BORRIQUITA POR LA CALLE MAESTRA Y NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO NADA MÁS SALIR DEL TEMPLO DE SAN BARTOLOMÉ. GONZÁLEZ

La mañana radiante del Domingo de Ramos da paso a una tarde tenebrosa en Andújar

SEMANA SANTA 2026 ·

El paso esplendoroso de Nuestro Señor de la Paz en su entrada triunfal a Jerusalén contrastó con la sobriedad de Jesús Nazareno al caer la tarde

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ

ANDÚJAR

Lunes, 30 de marzo 2026, 12:57

El Domingo de Ramos en Andújar ejemplifica como del gozo al dolor se pasa en un instante, como se conjuran de una forma súbita y ... caprichosa la mocedad con la senectud, y como se confabulan en un hecho sin par las alboradas y las luces con los crepúsculos y las tinieblas.

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Andújar mostró la parte entusiasta y efervescente de su Semana Santa en la procesión matutina de Nuestro Señor de la Paz en su entrada triunfal en Jerusalén, que se prolongó hasta primeras horas de la tarde, para exhibir justo después su lado más sosegado y tranquilo con Nuestro Padre Jesús Nazareno, de cofradía la Santa Vera +Cruz.

La procesión de la Borriquita mostró a un Jesús bendiciendo a su pueblo que lo aclamó en su tránsito por las calles más céntricas de la ciudad, desde que abrió la puertas de la iglesia de Santa María. La campanas de las iglesias y los eternos altozanos repicaron jubilosas y joviales justo en el instante en que Pedro le entregó las llaves de Jerusalén a Jesús para iniciar los días más culminantes de la Pasión, ante la algarabía de la chiquillería hebrea, en medio de un bosque de palmas y olivos que agitadas por el viento en una mañana solada y fresca en la eterna Andújar.

La entrada de Jesús en Jerusalén está definida por el sevillano Jaime Babio por un rictus sereno y austero que define la transcendencia del instante, que en Andújar camina hacia su 25 aniversario. Esta primaveral y radiante juventud, se entremezcla con las tres veces centenaria cofradía de la Paciencia, para revestir con aires de modernidad y una hermandad con solera y tradición. La banda de cornetas y tambores 'Dolores del Rosario' de Baeza, amenizaron la alborozada y esplendente procesión matutina del Domingo de Ramos, que convirtió al centro de la ciudad en un hervidero y bullicio de gente que quedó admirada por esta procesión.

Sobrecogimiento

Jaime Babio fue consciente al cincelar el paso de La Borriquita con esa mirada calma en medio del delirio y la aclamación que los 'aleluyas ' y a admiración se iban a convertir rápidamente en afrentas y escarnio. Ytodo ello sucedió cuando Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la cofradía de la Santa Vera Cruz, atravesó la puerta de la capilla del Salvador' de la parroquia de San Bartolomé cargando con la cruz, tras ser vilipendiado, ultrajado y maltratado como un cordero que llevan al matadero. La multitud quedó conmovida en su salida.

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Las túnicas negras y fúnebres de los penitentes cogieron el testigo de la inocencia de niños hebreos y del azul celeste y beige mañanero. El paso procesional de Jesús Nazareno destiló un año más la seriedad y responsabilidad que le aporta la cofradía a este estación de penitencia taciturna y recogida, que impone desde el trayecto de su barrio de San Bartolomé hasta el centro de la ciudad, donde trasmite la misma liturgia a la calle, como dicen los responsables de la hermandad.

El muñidor

El cortejo se inició con la particularidad del muñidor, que con su campana anunció un año más el cortejo por las calles, que estuvo acompañado por una música de capilla, lejos del estruendo de las bandas de cornetas y tambores. Esa música de capilla le dio seriedad y recogimiento a todo el desfile que conmovió las entrañas de barrios tan bíblicos y artísticos como Jordán, Tiradores, Cuna, y todo el casco histórico de la ciudad. Los sones de la Capilla Musical 'Santo Reino de Jaén', estremecieron con sus notas. Esta cofradía de negro y de silencio llevó como uno de sus principales titulares un 'lignum crucis', que representa la cruz de Cristo, o sea la esencia e identidad de la cofradía.

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El traje orfebre de linajes de Jesús Nazareno portando esa cruz por la que dio su vida por la humanidad, su estandarte, la reliquia de San Pío IX y su paso sobrio ahondaron en el asombro e impresión de una cofradía que se prepara para la conmemoración de su 600 aniversario donde mostrará su extenso mensaje bíblico y catequítico.

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