Córcoles y su presentadora, la profesora Lola Extremera y como fondo el cuadro que refleja el arte de la época. / J. C. GONZález

Juan Vicente Córcoles desgrana la profusa arquitectura de 1920

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

El historiador y profesor, Juan Vicente Córcoles, aportó muchos datos sobre la arquitectura de los años 1920, en la conferencia que ofreció el pasado jueves por la noche en la antigua iglesia de Santa Marina, enmarcada dentro del X Ciclo de Conferencias Virgen de la Cabeza en la Cultura, dedicada a los 100 años de la ermita de la Virgen de la Cabeza, construida por José Corbella.

Córcoles explicó en su alocución como la sociedad vivió una etapa convulsa por las secuelas que dejó la I Guerra Mundial. «Tuvo un gran impacto por la gran cantidad de muertes que dejó y dejó consecuencias muy graves», explicó. El conferenciante relató como gente se evadió con el arte para encontrar un refugio en aquella sociedad e introducirse en otra realidad. Entraron en liza movimientos como el dadaísmo, futurismo, surrealismo, el neogótico y el ecleticismo que dejaron su impronta en Andújar con las obras de Corbella como la propia ermita, la sala Tívoli o la viña Gisbert, o la presa del Jándula de Casto Fernández Shaw, catalogada como Bien de Catalogación General y que se construyó entre los años 1927 a 1930.

Córcoles también aludió o la Casa Espejo -ubicada en la calle San Francisco- del arquitecto Aníbal González célebre por participar en la construcción en la Plaza Mayor de Sevilla y la sede del ABC de Madrid. Otra de las casas que se construyeron en aquella época fue la de la familia Crespo-González que en breve se convertirá en hotel y llevará por nombre 'Oleum', y que está adscrita al ecleticismo.