Las intensas lluvias dejan sensaciones muy contrapuestas en la apicultura
MIEL ·
El responsable del sector en COAG-Jaén indica que propicia las plantaciones y el polen, pero por otro lado repara en los daños a los accesos a colmenasJOSÉ CARLOS GONZÁLEZ
ANDÚJAR
Miércoles, 4 de marzo 2026, 12:54
. Las abundantes e intensas lluvias de este invierno ocasionado sensaciones muy dispares en la apicultura muy arraigada en la zona. Por una parte van ... a favorecer el desarrollo de las plantas y de la polinización, pero por contra ha destrozado los caminos de acceso a las colmenas, hecho que amenaza con retrasar la producción de miel. «Llevamos ya un mes perdido, porque desde diciembre no ha parado de llover», señala el responsable del sector apícola en COAG-Jaén, el andujareño Tomás Torralba.
La complicada tesitura en la que anda sumida últimamente la meteorología, no ayuda precisamente al sector, «venimos de un otoño que apenas ha existido hasta toparnos con 60 días de lluvia, esto es complicado de sobrellevar», señala este apicultor. Este hecho sucede cuando la COAG ha emprendido una campaña para concienciar a la población en el consumo de la miel, a través de la venta directa de los apicultores más próximos. «Porque las grandes empresas no quieren ya nuestra miel y se apañan con las extranjeras y por eso hacemos catas de mieles para que la gente sepa diferenciarlas y valore nuestra calidad», repara.
Precios
Torralba añade que se realizan pequeñas operaciones de venta en el entorno con unos precios que superan ligeramente los tres euros el kilo, en un periodo de incremento de los costes de producción, que merma la rentabilidad en el sector, «por eso, nuestra solución es la venta directa a consumidor, que garantizamos una miel de calidad», el responsable de la COAG, quien recalca que la compra de la miel a un apicultor de la zona, «genera rentabilidad en las familias y riqueza en el entorno, aparte de que te llevasuna parte de la sierra a tu casa y proporcionas actividad en tus montes que te dan de comer».
Torralba subraya también que la compra de la miel de los productores de la zona ayuda a fijar la población de los entornos rurales que se despueblan. En la serranía andujareña trabajan unos 70 apicultores, que extraen la miel de unas 22.000 colmenas. La rentabilidad de las mismas ha disminuido de una forma considerable en los últimos tiempos, «hace unos 40 años cada colmena sacaba una media de 30 kilos y ahora solo se sacan unos siete u ocho». Por ello, Torralba percibe que la recolección de la miel no es atractiva para los jóvenes.
Otra amenaza que advierte Tomás es la llegada de la avispa oriental, que ya está presente en Córdoba, y que se encarga de la destrucción de las colmenas y que arrasa los cultivos y frutos que se encuentra a su paso. Proviene de Turquía y Chipre.
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