La imagen ha salido a las puertas de la iglesia para que pueda ser venerada bajo la lluvia. / J. C. GONZÁLEZ

La Inmaculada no sale a la calles de la ciudad por la lluvia

El día central se reduce a la Misa solemne en la capilla de las Madres Trinitarias y la salve en las puertas del templo

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La imagen de la Inmaculada Concepción no ha salido hoy jueves por las calles de la ciudad en procesión, por culpa de la lluvia, por lo que la celebración resultó este año más recogida y solemne.

La festividad del día 8 de diciembre se ha reducido a la Eucaristía en la capilla del convento de la Madres Trinitarias, presidida por el arcipreste de la ciudad, Pedro Montesinos , quien estuvo acompañado en la celebración por los dos diáconos permanentes de la ciudad, Andrés Borrego y Fran Cano. Las monjas trinitarias cantaron la Misa, justo en el día que se cumplen 435 años de la apertura del convento de las Madres Trinitarias en la ciudad.

Asistieron a la Misa el alcalde, Pedro Luis Rodríguez;el sub-inspector de la Policía Local, Julián Navarro, y los representantes de las cofradías de Pasión y Gloria de la ciudad, quienes fueron recibidos a las puertas del templo por los responsables de la cofradía de la Inmaculada Concepción.

Gran arraigo

La homilía de Pedro Montesinos ha rememorado la gran incardinación que tiene la devoción de la Inmaculada en la ciudad y su estrecha vinculación con la congregación de las Madres Trinitarias. Una de sus integrantes, sor Lucía Yáñez, vaticinó en una visión la epidemia de cólera morbo que asoló a muchas poblaciones. Para aplacarla encomendó la reforma del estado eclesiástico, y rogó al cabildo el destierro de las comedias y representaciones ilícitas y la celebración anual del día y fiestas de la Octava de la Purísima Concepción de María. Hace justo dos años, en medio de la pandemia del coronavirus, se renovó el voto a la Inmaculada.

Tras la conclusión de la Eucaristía, la imagen de la Inmaculada se asomó a la puerta del templo, donde se rezó la salve. La banda Maestro Amador interpretó los sones del Himno de España, Encarnación Coronada y Esperanza.