Nuestro Padre Señora de la Paciencia, sale de su calle del Carmen. / J. C. GONZÁLEZ

La tormenta y el agua sorprendió a la Oración en el Huerto entre las calle Ollerías y Granados

Una inesperada tromba trastoca el Miércoles Santo en Andújar

La Oración en el Huerto tuvo que recortar el recorrido y la Paciencia y la Nuestra Señora del Rosario retrasaron la salida, pero completó su procesión

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

Fue un Miércoles Santo de sobresaltos en Andújar, porque una inesperada tromba de agua, que aunque duró poco, trastocó planes y eso que se realizaron los dos recorridos procesionales, uno se acortó, y el otro empezó más tarde.

Siendo consciente lo que se le avecinaba a Jesucristo, sabedor que iba a ser negado, traicionado y vejado, decidió en Andújar retirarse a su 'Getsemaní' en la ciudad, el Arco de Capuchinos, para implorarle al Padre y mostrarle su lado más terrenal y su rictus atribulado y angustioso, esculpido de una forma magistral por Luis Aldehuela.

El pueblo andujareño se agolpó por las calles y se convirtió en ese ángel reconfortador que sirvió de bálsamo a su pena y profundo abatimiento. En su paso de misterio, que inició nueva fase, los apóstoles Juan, Santiago y Pedro, duermen ajenos al momento transcendental de la Pasión. La Archicofradía de Jesús en el Huerto y Nuestra Señora de los Dolores atravesaron el dintel de la puerta del salón parroquial de la iglesia de la Divina Pastora bajo los sones de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Piedad en su Presentación al Pueblo 'La Estrella de Jaén', y la Asociación Musical Santa Cecilia, de La Carolina.

A la salida de ambos pasos, el sol que declinaba por el firmamento illiturgitano, mantuvo una pugna con las nubes que se removieron y se conmovieron ante la angustia y atribulación de Cristo. Pero tanto fue el tormento, que las nubes descargaron por la calle Ollerías y el agua y los rayos motivaron el regreso de la Virgen de los Dolores a su templo por calle Granados. La comitiva dio la vuelta y llegó rápido al templo.

El paso de la Oración en el Huerto se guareció en el Arco de Correos y cuando cesó la lluvia, reinició el desfile y acortó el recorrido. Transitó por otro lugar distinto del casco histórico y enfiló la Corredera Capuchinos para llegar al templo antes de tiempo. Las inclemencias metereológicas rompieron el cortejo de 200 hermanos de penitentes, costaleros, monaguillos y mantillas.

La Paciencia

Yuna vez que Jesús probó el cáliz amargo, y tras ese breve trace mundanal y angustioso , se encomendó a su misión redentora, que conducirá hasta su muerte por el entorno de Santa María, donde padeció el tormento de la flagelación en el presbiterio ya que fue objeto de burlas y latigazos, sin compasión, pero con incertidumbre. Ante la lluvia, la junta de gobierno de la la Hermandad de la Paciencia, decidió retrasar la salida tres cuartos de hora porque el cielo se abrió. En el interior del templo de Santa María, se desataron los nervios y la zozobra, porque los pasos no salieron hasta las 10 de la noche.

Nuestro Padre Jesús de la Paciencia, esculpido hace 82 años por el imaginero Amadeo Ruiz Olmos, procesionó con Nuestra Señora del Rosario, que legó para la Semana Santa andujareña uno de los grandes escultores imagineros del siglo XX, el sevillano Antonio Castillo Lastrucci, trató con su mirada dulce y serena, perfumar este turbulento momento. La solera y antigüedad de esta hermandad con zonas del casco histórico como las calles Alférez Moreno, Comedias y Postigos. Ambas imágenes dejaron su lado más tierno al pasar por las puertas de la residencia San Juan de Dios y se revistieron de añoranza en su tránsito por la calle Carmen donde estaba la sede fundacional de la Hermandad.

Uno de los instantes más impactantes y henchidos de fe y fervor se vivió al paso de la imagen de la Virgen del Rosario por la Tribuna Oficial, cuando la banda de música de El Carpio interpretó le marcha 'Encarnación Coronada', del maestro Abel Moreno Gómez concluyó en unos fervorosos 'salves' a la Virgen.