Catalina Madueño, Pedro Luis Rodríguez, Eduardo Criado, Javier Sánchez y Maribel Lozano. / J C. gONZÁLEZ

Hecho para la historia

«La presencia en Andújar del Consejo de las Cámaras de Comercio de Andalucía y la celebración de su plenario en las instalaciones de la entidad en nuestra ciudad»

ISABEL RECA ALTOZANO

La presencia en Andújar del Consejo de las Cámaras de Comercio de Andalucía y la celebración de su plenario en las instalaciones de la entidad en nuestra ciudad, ha supuesto todo un acontecimiento, a la vez que un revulsivo económico, en un momento delicado, precisamente para uno de los empresarios locales y a la vez vicepresidente de la entidad cameral local.

La visita a las instalaciones del centro logístico de Luis Piña por parte de los miembros del Consejo con el que se iniciaron los actos de su estancia en la ciudad, supusieron todo un respaldo al empresario, al que no asistió el alcalde, que sí lo hizo, junto a las autoridades representativas del gobierno central y de la Junta, al acto institucional, previo a la sesión plenaria.

Del mismo modo, la presencia en la ciudad de los representantes de las 14 Cámaras existentes en Andalucía y pese a un acuerdo previo de reunirse cada vez, en una de las ciudades componentes, fue el respaldo y el reconocimiento, así lo hizo saber en su intervención el presidente del consejo, Javier Sánchez Rojas, a Eduardo Criado, alma y vida de la Cámara de Andújar, y para el que las «Cámaras han sido su vida», a la vez que acercar su gestión, servicios y proyectos a las empresas de Andújar y comarca. El 31 de marzo de 2022 marcará un antes y un después para una entidad que ha procurado el estar siempre al servicio del comercio y de la industria local y la que si no ha logrado más, hay que decirlo, ha sido por falta de interés de quienes debieron 'aprovecharse' de ella, los empresarios.

Los años de tesorero del Consejo Superior de Cámaras de Criado, hay que decir que el empresariado local no le ha sacado demasiado partido. Por lo que respecta a las intervenciones de los representantes de las Administraciones, desde la local, Ayuntamiento, a la Junta y Gobierno Central, es de señalar que cada uno fue a sus intereses políticos, aunque unos más que otros, en este caso una más que otra. Para que no me tachen de no feminista. El que en la intervención del presidente del Consejo se oyera las palabras rebajas de impuestos, llevo a las representantes a defender sus respectivas políticas de quien lo hace mejor y de quien va a cavar con las medidas poco beneficiosas para los empresarios; ello serán quienes juzguen, pero ellas defendieron a 'sus jefes' como nadie.

El acto institucional, público, al que no asistió el presidente de la Diputación por motivos de agenda, dio para un análisis exhaustivo de las intervenciones y comportamientos, en unos momentos económicos tan delicados, como los que atraviesan las pequeñas y las medianas empresas de toda España y por las que la Junta de Andalucía, a través de su tutela de las Cámaras apuesta por su desarrollo y formación, convencida de que son la clave para que el empresariado pueda crear riqueza. Como no podía ser menos, la representante del Gobierno Central elogio las medidas tomadas por éste y no faltó la culpa a la guerra de Ucrania y hacer una llamada a trabajar desde la unidad.

Y eran de esperar las palabras elogiosas del alcalde subrayando la buena sintonía entre ambas instituciones locales, Ayuntamiento y Cámara, que permite la realización de numerosos proyectos; «el estrecho vinculo entre ambas propician el desarrollo empresarial». Oída la frase, surge el interrogante de si ese vinculo no ha servido o ha servido poco para lo acontecido la pasada semana; parece que esta, algo se ha enmendado con otra de la localidad, pero lo hecho, hecho está y no vale, a toro pasado, echar las culpas fuera y a lo ocurrido años ha.

Sabido es que las cosas de palacio van despacio, mas si se trata del Palacio Municipal, pero desde 2015 para acá tiempo ha habido para ambas administraciones, local y autonómica de arreglar el entuerto, si lo hubo. Alguien debe asumir que dejar irse la ampliación de una gran empresa es un error de bulto y de no poco calado, en el que se ve envuelto, sin quererlo ni merecerlo, el empresario.