José López redeado de máquinas y carteles en el local de su casa. / J. C. G.

José guarda con nostalgia su documento que lo acredita como dedicado a la actividad del cine ambulante

Un gran museo del cine en una bucólica casa de campo

Jsé López completa en su segunda residencia 2.000 títulos, carteles y maquinaria, producto de la pasión y dedicación al séptimo arte

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

Los amantes del séptimo arte tienen una cita ineludible y obligada en un rincón algo apartado y bucólico de la ciudad.

José López Martínez posee una ingente y variada filmoteca en su casa de campo que se ubica a dos kilómetros de Andújar, en la vía de servicio que conecta el Hospital Alto Guadalquivir con la subestación. Este museo cinematográfico es producto del amor que le ha profesado José al cine desde el año 1963. No ha sido su profesión, porque su trabajo de mecánico lo ha desarrollado en varias fábricas, pero ha empeñado gran parte de su vida al séptimo arte. «Empecé rebobinando las películas en el antiguo cine Avenida y ya en la mili me coloqué en el mismo cine del Cuarto Tercio Alejandro Farnesio», en la legión, rememora. Solo se dedicaba a proyectar películas a los 13. 000 militares que estaban por aquel entonces en el cuartel de Villacisneros, en el Sáhara. «Pasé una mili de película, mejor imposible», cuenta esbozando una pequeña sonrisa.

José se trasladó después a Madrid para trabajar de mecánico en una conocida marca de motos. Solo estuvo seis meses, porque le llamaron para trabajar de 'correturnos' en las ocho salas de cines que se acababan de abrir en Bilbao. Allí estuvo seis años. «Guardo muy buenos recuerdos porque ganaba mucho, los cines se llenaban y me trataron muy bien, aunque también se trabajaba bastante, porque Bilbao es una ciudad para la cultura», cuenta.

Regreso a su tierra

José regresó a su tierra jienense y contrajo matrimonio en Fuerte del Rey. Empezó a trabajar de mecánico en una conocida empresa cementera de Torredonjimeno y siguió vinculado al cine porque se implicó con una empresa que proyectaba para la Diputación Provincial películas por todos los pueblos de Jaén. «De día iba a la fábrica y de noche al cine», recuerda, por lo que su vida era agitada. Siempre tuvo en sus viajes como fiel compañera a su esposa, que también es una gran apasionada del cine. «Esta compañía era muy grata, porque me daba conversación en los viajes que realizábamos a los pueblos más recónditos de la provincia de Jaén», narra José. Desempolva de su baúl de los recuerdos como llegó a congregar a más de 2.000 personas en varias sesiones en Valdepeñas de Jaén.

Esa dedicación por el cine le permitió crear su propio museo cinematográfico en su segunda residencia, «guardo más de 2.500 títulos de todos los géneros», precisa. Este sitio ha servido de reclamo para los amantes del cine de todo el país. «Guardo muchas cosas de la Guerra Civil que tienen un valor incalculable que son de mi propiedad, los trailers de grandes películas extranjeras y nacionales y aquí todo el que viene se queda entusiasmado», afirma este coleccionista.

José López ha llegado a disponer de hasta 72 máquinas de cine diferentes de todas las épocas, «hablé con el Ayuntamiento de montar un museo, pero la idea no cuajó y ese que disponía de un local de 400 metros». También planteó la posibilidad de proyectar cine en la plaza toros. «Ahora vienen amigos y familiares y pasan un rato entrañable porque sienten el amor por el cine el ruido de las máquinas en el local de mi casa, donde ven títulos originales como 'Casablanca' o 'Doctor Zhivago», señala entusiasmado. También guarda carteles de todas esas películas.

José López es el único en la provincia de Jaén dado de alta en Hacienda en la actividad de cine ambulante de Jaén jubilado.