Solemnidad y devoción se dan la mano

Las fiestas del Barrero llegan este año con el asfaltado de la zona y la inauguración de la sede

Procesión de Santa Rosa el pasado jueves por la noche. /J. C. GONZÁLEZ
Procesión de Santa Rosa el pasado jueves por la noche. / J. C. GONZÁLEZ

Los concursos se mezclan con los actos religiosos porque en este entorno rural se venera a Santa Rosa de Lima

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZANDUJAR CORRESPONSAL

Las fiestas de la carretera del Barrero vienen este año impregnadas por dos grandes acontecimientos en forma de consumación de reivindicaciones que venían planteando los vecinos de la zona; el asfaltado de la vía y la inauguración de la sede social, que tendrá lugar hoy sábado.

Estos son dos motivos para acrecentar la alegría y la confraternización en una zona periférica del municipio, salpicadas de viviendas rurales y que enlaza la zona del Cementerio con los Cerrillos, que se asoman afanosos a las primeras estribaciones de la sierra andujareña y en donde se venera y quiere de una forma muy profunda a Santa Rosa de Lima, cuya festividad se conmemoró ayer viernes.

En el transcurso de este semana, se ha acometido el reasfaltado de la Carretera del Barrero con aglomerado frío, cumpliendo así una demanda de los vecinos de la zona. La obra está englobada dentro del Plan Especial de Apoyo a Municipios del año 2018 de la Diputación de Jaén y tiene un presupuesto de 52.000 euros. Y esta grata noticia llega cuando hoy sábado arranca la XXIII Verbena que organiza la Asociación de Vecinos de la Carretera del Barrero y que se prolongará hasta mañana domingo. El colectivo cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Andújar.

En estos dos días se ha programado un campeonato de fútbol infantil y otros para adultos, concursos de dominó, de dardos y de carrera de cintas infantil. El presidente de la asociación de vecinos de la Carretera del Barrero, Juan Luis Hinojosa, apunta que la inauguración de la sede vecinal le va dotar de una aureola especial a la festividad «llevábamos mucho tiempo detrás de la creación», relata.

El recinto servirá para acoger los talleres destinados a las mujeres y a los más pequeños «que antes no se podían realizar por carecer de sede», detalla Hinojosa. El edificio servirá además para albergar actos sociales como bautizos, comuniones y cualquier tipo de celebración porque tiene cabida para unas 200 personas. «Ahora nuestros vecinos no se tendrán que ir a otros lugares para desarrollar este tipo de celebraciones», señala satisfecho el presidente de este colectivo vecinal.

Habitantes

Un total de 70 familias habitan en este entorno en las distintas casas dispersas que se extienden a lo largo de esta carretera. Juan Luis Hinojosa también ha acogido con alegría el asfaltado de esta vía «estaba en muy mal estado y ya no se podía ni circular y solicitamos el asfaltado al Ayuntamiento y lo han realizado», precisa el máximo mandatario de la asociación vecinal de la Carretera del Barrero. También se ha asfaltado el acceso a la sede. Ahora han pedido la adecuación de un tramo de acerado en la carretera «porque pasa mucha gente andando por la mañana y podría transitar más tranquila», justifica Hinojosa.

Los vecinos celebraron anoche viernes una cena de convivencia que estuvo abierta a la ciudadanía. Cada participante llevó su parte de comida y de bebida para seguir estrechando los lazos de convivencia y de familiaridad. «Se llama una 'liga' de convivencia», precisa Juan Luis. Fu el preludio de los actos de hoy y mañana. No faltará la música y la alegría. La intención de la directiva es la de ir dotando de más actividad y esplendor a esta fiesta «porque ya no tendremos que liberar partidas para la sede». Toda la vecindad paga una cuota anual de 15 años para contribuir a la consolidación de estas fiestas, que este año llegan ya a su 23 edición. Esta cantidad no es obligatoria para los habitantes de esta zona.

Fe y fervor

Pero antes de los actos lúdicos, la devoción a Santa Rosa caló entre los corazones de varias generaciones de la Carretera del Barrero. La incardinación de esta advocación en este entorno ya campestre y bucólico se le debe al matrimonio compuesto por Isidro y Apolonia, quienes llegaron en el año 1957 a este enclave desde la aldea de Alcalá la Real de Mures. Vinieron atraídos por la amplia gama de frutales ya que su tierra de origen era de secano. Isidro compró la finca de Santa Rosa que era anteriormente una fábrica de azulejos y le impactó sobremanera una imagen de Santa Rosa que presidía el tejado (aún se conserva).

Luego sus descendientes adquirieron una pequeña imagen que se venera en la zona. Así lo relata la vecina del barrio, Lola Martín, quien apunta como aquella imagen del tejado que sobrecogó a su abuelo materno Isidro aguantó los embates de la guerra civil. Isidro y Apolonia construyeron allí la vivienda «mi abuelo se levantaba todas las mañanas y le rezaba a la imagen de Santa Rosa», narra Lola. En la pequeña capilla instalada en la casa (conmueve su sencillez) todavía se guarda su sombrero. Aquella profunda e íntima devoción derivó en una Misa de Campaña «hubo que pedir permisos al Obispado», cuenta.

Procesión

La hija de Isidro y Apolonia, Concha (madre de Lola) fue quien ideó la posibilidad de organizar la procesión un día antes de la Misa, que ya ha superado los 50 años. La procesión llegó después, tras una promesa que hizo el hermano de Concha, Isidro (hijo de Isidro y Apolonia) tras salir bien Concha de una operación de vesícula. Concha, Ana e Isidro son los tres hermanos que se embarcaron en la adquisición de la imagen en Granada. Ana fue quien se acercó a comparla a una tienda de Granada. Los tres hermanos viven, aunque Isidro ya no puede venir desde la zona de Alcalá la Real por motivos de salud.

Desde entonces, todos los 22 de agosto se celebra la procesión y el día 23, festividad de Santa Rosa, la Eucaristía. Muchos son los vecinos de Andújar de edad madura que recuerdan la procesión donde se le lanzan las vítores y donde manifiesta la fe que en su día indicó Isidro. También se le dedican altares y Santa Rosa para en todas las casas de la para bendecir a sus habitantes.