ANDÚJAR
Los tres diestros salieron ayer por la puerta grande de la plaza de toros de Andújar, en una tarde-noche vibrante y apasionante.
La plaza de toros de Andújar registró cerca de tres cuartos de entrada en una tarde calurosa. El festejo taurino se celebró en la plaza centenaria de Andújar, con motivo de las Feria y Fiestas de Septiembre en honor de San Eufrasio. La terna estuvo compuesta por los 'banderilleros de oro', El Fandi, Manuel Escribano y José Enrique Colombo, que se alternaron en las banderillas para deleite de los espectadores.
El Fandi malogró con los aceros su faena pulcra al primer toro de la tarde. El granadino instrumentó pases por los dos pitones al toro 'Agracecido', rematando con molinetes. Tras propinarle una estocada trasera, necesitó cinco descabellos para acabar con la vida de su oponente. Recibió una gran ovación por parte del público y le emplazó a gestas mayores en su segundo lote. Y cumplió con su compromiso. El Fandi es muy querido en Andújar
Consiguió resarcirse
Pero en su segundo se desquitó con las dos orejas conseguidas por su repertorio en el capote, que prosiguió con una espectacular serie de banderillas, que completó con una sobria y lucida faena con la muleta, adornada con los molinetes de rodillas y circulares. Mató de media estocada. Al final, el diestro granadino recibió su recompensa.
Mucho mérito tuvo la primera faena de Manuel Escribano, que le consiguió sacar el poco jugo a un flojo murlaco. Su entrega, el tesón por ligar los pases y una gran estocada le valieron una oreja. Ya en su siguiente lote llevó el delirio a la plaza, desde sus comienzos, con un manejo prodigioso del capote, que coronó con unos prodigiosos quites. Tras su brillante tanda de banderillas, derrochó arte y temple con la muleta, iniciando la faena con unos ayudados, que presagiaron el triunfo final.
Escribano instrumentó una tanda de naturales plenos de ligazón y de arte, que remató con unas artísticas manoletinas que hicieron levantar al público de sus asientos. Los pases mirando al tendido le ayudaron a conseguir los dos apéndices auriculares del murlaco, que además dio la vuelta al ruedo por su fijeza y nobleza.
José Enrique Colombo
José Enrique Colombo logró desorejar a un noble astado en su primer toro de la tarde. Tras un virtuoso manejo del capote, y un excelente par de banderillas, completó una gran faena con la muleta, que estuvo aseada con las dos manos, coronada con manoletinas y molinetes rodillas en tierra que emocionaron al público.
En el toro que cerró la plaza y el festejo, Colombo consiguió cortarle la oreja a un oponente flojo, pero llegó a tener fases plenas de arte, pese a que el toro no le ayudó a completar una gran faena. Al final, los tres toreros dejaron una gran sensación a los aficionados.