Sergio Toribio durante su alocución. / J. C. G.

CONMOVEDOR FINAL DONDE EL EXALTADOR LANZÓ UN MENSAJE DE FRATERNIDAD

Una exaltación de la Pasión que se convirtió en plegaria íntima

Sergio Toribio construyó un pregón de Semana Santa, cargado de fe, vivencias e identificación cofrade

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

Sergio Toribio Navarrete cinceló un pregón de Semana Santa, donde la exaltación se convirtió en plegaria íntima y su alocución derivó en un sentimiento cristiano puro y profundo, donde el declamador de la Semana de Pasión andujareña, derramó su ingente manantial de vivencias cofrades.

El pregón se celebró el sábado por la noche en el Teatro Principal. El secretario de la Agrupación de Hermandades y Cofradías del Arciprestazgo de Andújar, Francisco Calzado, abrió el acto. El predecesor de Toribio, Jorge Cecilia, fue el encargado de ensamblar la biografía de un pregonero, que vive desde la más profundo del alma la Semana Santa de su ciudad.

Descripción

El prólogo de la exaltación de Sergio Toribio estuvo marcado por la pandemia, que ha quebrado ilusiones. No dejó indiferente a nadie al describir con una exhaustiva precisión cada imagen que procesiona por Andújar en los días de la Pasión, ahondando en la idiosincrasia y peculiaridad de cada hermandad, incardinando sus enclave más significativos de la ciudad, con los momentos más culminantes de la Pasión del Salvador. El final de su declamación conmovió a los asistentes al referirse a la guerra y lanzar un mensaje cristiano y fraterno, al amparo de Jesucristo y la Virgen María y con los sones de la banda Maestro Amador.