Inicio de las obras del Palacio del Ecijano. / JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ

Estrellas de 2022

ISABEL RECA ALTOZANO

Apenas cinco días dl nuevo año 2022 y son muchas las novedades a destacar para la ciudad de Andújar. Algunas han pasado más desapercibidas que otras o quizás con la vorágine de las fiestas navideñas no hemos sido conscientes de su importancia y repercusión.

Pero sí serán dos las «estrellas» de este año. Una que Salud integra el hospital de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir en el SAS que va a traer la estabilización de los profesionales y la extinción de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir a la que hasta este momento ha estado adscrito este centro sanitario, desde el 1 de enero y supondrá una homogeneización en el único modelo que debe existir dentro de una comunidad autónoma como es la nuestra para el ámbito de los profesionales sanitarios. Hasta hoy nada se ha oído de quienes hacían patentes sus protestas a las puertas del centro sanitario ni en las plazas públicas. Estaremos atentos al desarrollo de la integración y a su funcionamiento, para ver si realmente hemos ganado y Dios quiera que no, perdido.

El otro proyecto estrella no depende de la administración autonómica, sino local. Se trata del Palacio del Ecijano y su recuperación como museo de la Romería, con que no dure lo que el proyecto del agua potable al poblado del Santuario, que desde los años noventa del pasado siglo, aun no la disfrutamos, nos daremos con un canto en los dientes. Claro que puede ser que sea todo un paquete para el año del octavo centenario. De momento el citado palacio se ha convertido en el centro de inversiones del presupuesto municipal del año que acaba de comenzar y que como era de esperar fue aprobado por las dos formaciones políticas que conforman el gobierno municipal, PSOE y Adelante Andújar, y los votos en contra de PP y Andalucía por Sí.

Ni que decir tiene que el gobierno municipal ha destacado el carácter social de las cuentas, y que va a continuar trabajando en el saneamiento de la deuda del Ayuntamiento, sin exigir un mayor esfuerzo fiscal a la ciudadanía, con unas ordenanzas elaboradas y aprobadas que se congelan, salvo las que están sujetas a la concesión administrativa. La búsqueda de programas de financiación extraordinaria de otras administraciones, el compromiso de recuperación de derechos sociales del personal del Ayuntamiento para dignificar su labor diaria, o el apoyo a empresarios y empresarias, al sector de la hostelería y al sector comercial, son otras de las prioridades de este presupuesto, según los gobernantes. Ni que decir tiene que para el socio de gobierno, las cifras y proyectos plasman el acuerdo de gobierno que firmó con los socialistas, mientras que para la oposición mayoritaria del PP no se ven proyectos que cambien de una forma sustancial la vida de la ciudad, pese al incremento de la recaudación y la subida de impuestos; lo ve poco viable y con un incremento del gasto «superfluo y de personal», son unas cuentas «poco fiables» y donde predominan las constantes modificaciones. Tal vez por ello dice el alcalde que es prudente y dinámico.

Otro de los viejos proyectos, que nos suenan de ir incluidos en anteriores presupuestos, es el de la insonorización del pabellón ferial, que es posible que al haberse convertido en el vacunodromo, no se haya podido acometer el proyecto, pero que se espera ver en este 2022. Al igual que este año puede suponer, en general la efectividad de los Fondos Edusi, en los que se encuentran incluidos tanto el palacio, como el pabellón. El tema de la Policía Local, otro tema pendiente, hay que escuchar más de una versión, pues suena a mucho ruido y no sólo por el que ellos hacen en sus concentraciones; 365 días hay para solucionarlo.

El que no ha necesitado tanto es el antiguo Hospital que recobrará su esplendor artístico de antaño y que la Asociación Amigos del Patrimonio ha valorado, con satisfacción la recuperación de su bóveda barroca por parte de la Junta de Andalucía. Lástima que no puedan decir lo mismo de la fachada sur de la iglesia parroquial de San Miguel de diseño gótico clásico del S.XV, cuyo deterioro ha avanzado mucho en los últimos tiempos.