La escasez de agua en el pantano del Rumblar representa una seria amenaza para la agricultura de la zona

El exiguo 10% de su capacidad previene de la adopción de medidas y amenaza con secar la arboleda y merma en demasía cultivos

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La situación es alarmante para el riego en la zona, aunque todavía no lo es para el abastecimiento.

El pantano del Rumblar se halla ya al 10% de su capacidad y habría que remontarse hasta el periodo de 1994 y 1995 para toparse con una situación tan preocupante por culpa de la pertinaz sequía. «Con estos niveles no nos da para el riego y tenemos el riesgo de que se sequen plantas como olivos, setos y la alfalfa», alerta el jefe de Explotación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Rafael Delgado, quien dice que tienen que venir lluviosas muy copiosas o muy continuadas para que se llenen las reservas del pantano. Augura malos tiempos para los agricultores si la situación no cambia de forma drástica. Aquí se muestra esperanzado, porque visualizando las estadísticas de los últimos años, el pantano del Rumblar se ha recuperado entre enero y marzo. Esta es una singularidad de este pantano, «en este aspecto es muy agradecido, porque tiene una cuenca de recogida bastante grande», puntualiza con optimismo moderado Delgado.

Pérdidas

La falta de agua vaticina una pérdida de un 80% de la cosecha de la aceituna en algunos olivares de la zona y ha mermado en un 90% la cosecha de algodón. Esta circunstancia tiene una incidencia especial en la zona, porque las cerca de 2.000 hectáreas consagradas al cultivo del algodón acaparan la mitad de las censadas en la provincia de Jaén. Los algodoneros de la zona han recibido con alivio la resolución del gobierno de la Junta de Andalucía de la reducción de los rendimientos mínimos exigidos para el pago de la ayuda específica al cultivo del algodón de la Política Agraria Común (PAC,) como consecuencia de las condiciones climáticas excepcionales registradas en la campaña 2022-2023.

En condiciones normales, se establece como indicador para recibir esta subvención europea una cantidad mínima de 500 kilogramos de algodón recolectado por hectárea en secano y de 1.000 kilogramos por hectárea de regadío. Sin embargo, el Gobierno andaluz ha decidido eximir del cumplimiento del rendimiento mínimo al algodón de secano y reducir a 500 kilogramos por hectáreas en los casos de las fincas de regadío.

Otra hecho esperanzador puede ser que el pantano del Rumblar reciba abastecimiento de otros embalses. Todo apunta a que podría ser del pantano de la Fernandina.