Las calles de la barrida se engalanaronles aal paso de la nueva imagen de San Bartolomé. . / J. C. G.

Fe y diversión se dan la mano en las fiestas de San Bartolomé

El parque de Las Vistillas recobró la alegría y el furor de antes de la pandemia y la procesión con la nueva talla agitó la devoción popular

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La barriada de San Bartolomé pudo disfrutar el pasado fin de semana de sus tradicionales fiestas, que se habían consolidado y arraigado de nuevo en los últimos años, y que solo la pandemia, las interrumpió por dos años consecutivos, por lo que esta zona y su parque icónico Parque de las Vistillas recobraron la alegría y la confraternización que se vivieron por última vez en el año 2019.

Gran parte de las actividades lúdicas se concentraron en el Parque de Las Vistillas con la degustación de paella y sardinas, la muestra de alfarería de Vicente Romero, el torneo de ajedrez organizado por Francisco Javier Ruiz y las verbenas animadas por Vicente Arenas.

Los vecinos de la barriada disfrutaron de los castillos acuáticos y de las fiestas de animación infantil. También se programó un torneo de pádel en las pistas municipales. Las fiestas de San Bartolomé han adquirido predicamente en la última década, gracias a la labor incansable de la asociación de vecinos San Bartolomé-Vistillas, que preside Rafael Palomares. Las fiestas de San Bartolomé eran muy concurridas en la primera década del siglo XX, donde la población se concentraba aprovechando la refrescante brisa del río Guadalquivir.

Procesión

Paralelamente se han celebrado los cultos religiosos y la procesión de San Bartolomé, que este año ha transitado por sus calles rebosantes de historia con su nueva e impactante imagen, donde los vecinos se volcaron desde su salida por las puertas del templo, pasando por las calles, donde le lanzaron pétalos, papelinas y en algunos y tramos, el cortejo, estuvo adornado por altares, como el que colocó la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza en la calle Vendedera.

También se engalanaron las calles y en algunos tramos se encendieron bengalas. Acompañaron las cofradías de la parroquia, miembros de la Corporación Municipal. Las notas musicales las puso la banda de música El Carmen, de la localidad granadina de Dúrcal. La devoción a San Bartolomé en la ciudad se remonta al siglo XVI con la existencia de una cofradía. En 1943 se revitalizó la devoción con la veneración de una reliquia.