CORRESPONSAL
La Comisión de Desembalses de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha concedido un total de 5. 000 metros cúbicos por hectárea a la Comunidad de ... Regantes del Rumblar, la cifra máxima que se otorga en la actualidad por el órgano de cuenca, aunque en sus tiempos llegó a recibir 8.000.
Esta cantidad de agua va a permitir el desarrollo de los cultivos en lo que queda de año. Las últimas lluvias ha favorecido el desarrollo de las siembra como las hortalizas, el girasol, los olivos o el algodón. «Las sementeras de grano se han podido hacer con el agua de lluvia por lo que se ha producido un adelanto», comenta el jefe de Explotación de la Comunidad de Regantes del Rumblar, Rafael Delgado.
Destrozos
La Comunidad de Regantes del Rumblar está aún a la espera de recibir las ayudas por los destrozos ocasionados durante el pasado tren de borrascas, «las reparaciones se harían durante el verano y eso no podemos asumirlo, porque tenemos que regar», indica Delgado.
La Comunidad de Regantes del Rumblar decidió paralizar el pasado mes de marzo el proyecto de modernización, al entender que la subvención comprometida para este año es «incompleta y no satisfacía las expectativas». La Comunidad de Regantes estaba actualizando y modificando el proyecto que ya presentó en el año 2011. Seiasa, la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias, aprobó en diciembre de 2024 una subvención de 15 millones de euros para 2025, de los que la mitad los tenía que aportar la propia comunidad.
Convenio tripartito
El pasado mes de diciembre, se publicó la misma subvención, pero con distintos porcentajes. Aquí en el reparto, entró un nuevo actor, la Junta de Andalucía. En este sentido, los Presupuestos de la Junta anunciaron para el año 2026 una partida de 15 millones de euros. Desde la comunidad, se confirmó que se quedaron a a mitad.
Pero el mazazo se lo llevaron cuando vieron como en la letra pequeña del convenio, obligaba a la Comunidad de Regantes del Rumblar a realizar las expropiaciones, algo a lo que creen no están obligados. «Nos han vuelto a engañar como hace 15 años», han confesado a esta redacción responsables de la Comunidad de Regantes.
Esto sucedió cuando el pantano del Rumblar había alcanzado su mayor nivel de capacidad que propicia una gran campaña de regadío en la fértil vega de la zona. Pero por contra, el sistema de regadío ha quedado obsoleto, porque ya casi alcanza los 90 años de existencia y parte de su infraestructura quedó destruida por el pasado tren de borrascas. El proyecto de la modernización del Rumblar data del año 2011, año en el que se dio por ya por caducado el actual sistema que data de la década de 1940. Respecto a aquel, se han introducido algunas modificaciones, como la instalación de placas solares para la instalación de las energías renovables que exigen los Fondos Europeos. Esta modernización permitiría a los más de 2.000 agricultores rentabilizar sus cultivos.
Rafael Delgado calcula que un 30% de agua para riego se pierde con la falta de modernización. «Con un 20% de subvención no podíamos seguir adelante con el proyecto, porque además no garantizaban la continuidad», apostilla este responsable de la comunidad.
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