El comercio de la Corredera Capuchinos se embarca en gestos humanitarios

Gran respuesta ciudadana a al VI Roscón-Chocolata Benéficos que en la zona se preparó pare el Centro San Vicente de Paúl

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

Comercio y solidaridad se dieron la mano en el pórtico de las fiestas navideñas durante la jornada de ayer en el VI Roscón Benéfico Asociación Comercio Corredera Capuchinos-Centro de Acogida San Vicente de Paúl, que concitó un gran interés por parte de la ciudadanía y de la clase política de la ciudad, que dieron buena cuenta del roscón y del chocolate que aportaron dos negocios de la Corredera Capuchinos.

Este acto solidario es la primera de las actividades que ha programado para esta campaña navideña la Asociación Comercio Corredera Capuchinos, que preside Rafael Uceda. «He percibido que tiene pujanza esta actividad porque veo que se implica cada vez más gente», señaló Uceda, quien se mostró expectante con los actos programados con motivo de la campaña navideña. «La hemos enfocado en los días 13, 18 y 22 de diciembre».

Respecto al tema de los contagios, Uceda apeló a la prudencia de la gente en las actividades que se van a programar, pero atajó. «Los negocios tienen que seguir viviendo, porque sino sería mal asunto para nosotros los comerciantes». El presidente del Centro de Acogida e Inserción San Vicente de Paúl, el sacerdote Miguel Sánchez Alba, mostró su satisfacción porque en su comunidad existan personas que están al lado de las personas más necesitadas. «Que han recibido un don del Señor para pensar en la gente que no tienen nada», resaltó. Sánchez enalteció la labor que presta el voluntariado en el Centro de Acogida San Vicente de Paúl. «Que lo hacen todo sin esperar nada a cambio», espetó. El máximo responsable del este centro de acogida ha notado las secuelas negativas que está dejando en la sociedad la covid-19. «A nivel de convivencia, a nivel humano, porque te impide el acercamiento y la proximidad con los hermanos que merma la calidad y atención del servicio», reconoció. En el Centro de Acogida San Vicente de Paúl se han cubierto las plazas de los talleres, y hasta el momento se está notando menos presencia de temporeros, aunque matizan que aún es pronto para hacer un balance.

Implicación

Ana Arenas es una de la responsables de la pastelería que lleva ya años colaborando con el Centro de Acogida San Vicente de Paúl, por medio de este roscón benéfico. Arenas aplaudió esta iniciativa porque ha vivido como personas que se encontraban perdidas en la calle. «Han encontrado el camino recto en este centro de acogida y han logrado reinsentarse en la sociedad», comentó. Ana animó a la gente a que ayudaran a estas personas y se implicaran en la vida del Centro de Acogida San Vicente de Paúl.