Aspecto que presentaba ayer el Teatro Principal con motivo de la celebración del Día de la Ciudad. / JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ

El día de la ciudad

«Celebrábamos en el día de ayer, el acto protocolario que conmemora el Día de la Ciudad de Andújar, es decir, el día que esta noble y leal Andújar fue declarada ciudad por el rey Juan II en el año 1446»

ISABEL RECA ALTOZANO

Celebrábamos en el día de ayer, el acto protocolario que conmemora el Día de la Ciudad de Andújar, es decir, el día que esta noble y leal Andújar fue declarada ciudad por el rey Juan II en el año 1446. Desde el año 2017, en el que la Corporación Municipal aprobase en pleno, el día 27 del mes de febrero, dicha celebración, se ha venido llevando a cabo, a excepción de los años claves de pandemia.

El acto en sí, ha venido a sustituir a un conglomerado de ellos en los que se otorgaban diferentes galardones a diferentes personajes de diferentes sectores de la sociedad iliturgitana. Es pues, que en esto acto, el reconocimiento, a través de la entrega simbólica de las banderas de la ciudad se realice, especialmente a colectivos, a los que se suma el nombramiento de Hijos Predilectos o adoptivos de la ciudad, y el de reconocimiento a empleados y funcionaros municipales, que por jubilación han dejado de pertenecer a la plantilla del Ayuntamiento, en este caso, a lo largo del año 2021.

El acto que se abre con la intervención de la concejal portavoz del gobierno municipal y se cierra con la intervención del alcalde ha sido una entrega, en gran medida para el mundo religioso, sobre todo de la religiosidad popular. Así, ha recibido la correspondiente bandera, la Agrupación de Cofradías del Arciprestazgo, la Cofradía Matriz y la de San Eufrasio, los dos Patrona y Patrón de la ciudad, como muestra de la equiparación entre ambas devociones y porque no en vano, ambos son Alcaldesa y Alcalde Perpetuos de la ciudad. Y para que ninguna otra cofradía se sienta de menos, la Agrupación que en la década de los ochenta del pasado siglo, comenzó su andadura. La Enseñanza, especialmente la tecnológica, tuvo su bandera en el Proyecto del coche ecológico Lince del Instituto Jándula y el Medio Ambiente con la Asociación Ameco. Se echó en falta la distinción a un empresario que en anteriores mandatos tenían un acto de reconocimiento, sólo y exclusivo para ellos, máxime tras los años difíciles vividos por el sector y porque el propio alcalde Pedro Luís Rodríguez en su alocución, reiteró en varias ocasiones lo fundamental que es la clase empresarial para el desarrollo de la ciudad. Porque el mundo del deporte sí que sigue manteniendo su propia gala.

Ni que decir tiene que, en el capítulo de agradecimientos, todos se mostraron alto satisfechos con la distinción, aunque hay quien aun no sabe o no quiere distinguir entre lo que es el equipo de gobierno y la Corporación Municipal que se sentaba al completo en el escenario del recinto. Con los saludos ocurre tres cuartas de lo mismo, es como la pronunciación en estos días de la ciudad gallega en la que se encuentra el rey emérito, que no hay quien dé con la formula correcta, o nos pasamos de titularidades o damos el nombre y apellidos de unos sí y otros no.

Un acto bien llevado y con el tiempo preciso, debería cuidarse algo más por parte de los intervinientes, sobre todo ante un discurso breve, claro y contundente de la primera autoridad local, en el que reconoció «la labor de estas instituciones y colectivos que realizan una encomiable tarea en la difusión y divulgación de los valores de nuestro municipio, defendiendo, a su vez, nuestras tradiciones y costumbres más arraigadas». El nombramiento a titulo póstumo de Hijo Predilecto al Beato Marcos Criado Guélamo en el V Centenario de su nacimiento ha sido altamente oportuno pues viene a afianzar el arraigo de la Orden Trinitaria y su vinculación con la ciudad de Andújar y de camino, su monumento, ha sido restaurado, algo deteriorado con el paso de los años. Fue un religioso natural de nuestra ciudad, martirizado en 1569 por defender su fe y que al día

de hoy, está pendiente del milagro que le lleve a su canonización, por lo que se convertiría en el primer santo natural de la ciudad. Es por ello, que su comunidad, la Orden Trinitaria, ampliamente representada en el acto ya apuntó la posibilidad de que en este caso, llegar a ser nombrado copatrón.