Responsables y personal que conforma el voluntariado en la reunión preparatoria. / J. C. GONZÁLEZ

Este recinto abrió sus puertas en el año 1999

El Centro de Acogida San Vicente de Paúl inicia una temporada marcada por el virus

Sus responsables van a incidir en la formación del voluntariado y en la atención integral de las personas necesitadas que pasan por el recinto

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ CORRESPONSAL

Mañana lunes día 4 de octubre abre de nuevo sus puertas el Centro de Acogida e Inserción San Vicente de Paúl, en una temporada que volverá a estar marcada por la pandemia del coronavirus. Sus atenciones dependerán de la directrices que vayan marcando las autoridades sanitarias y gubernamentales, a tenor de la evolución de la pandemia, porque el coronavirus sigue aún presente en la sociedad.

El trabajador social, Francisco Cubilla, indica que las personas que pasen tendrán garantizadas las atenciones básicas mínimas. Como el año pasado, se separan los talleres de las áreas de acogida, con la idea de proteger a los responsables, voluntarios y personas acogidas.

Este año se van a incorporar nuevos talleres con la intención de ir mejorando la realidad con la intención de formar a las personas que andan sin techo y salgan mejor preparadas ante la realidad que les aguarda en la sociedad. El párroco de la Divina Pastora, Miguel Sánchez Alba, y responsable de este centro, constata como la pandemia ha retraído a mucha gente a la hora de recibir las atenciones. «Llevo un año aquí de párroco me limitado en este periodo de tiempo a observar y una vez que conozco la realidad, vamos a empezar a actuar y nos vamos a volcar con el centro», señala este sacerdote Paúl.

El Centro de Acogida San Vicente de Paúl se inauguró en el año 1999, en el seno de la asociación Familia Vicenciana y en la parroquia de la Divina Pastora. En el horizonte tiene como misión inmediata la renovación con el convenio del Ayuntamiento de Andújar, que le cedió una antigua vaquería en la zona de la fachada sur. «Antes éramos un grupo pequeñito y hemos ido creciendo de forma importante», expone Cubilla.

Cambios

Francisco Cubilla ha reseñado como han tenido que adaptarse a la transformación social de estas dos décadas. En esta temporada incorpora los talleres de enfermería, medio ambiente y jardinería. Uno de los objetivos será la formación del voluntariado para que este preparado ante los nuevos retos que se avecinan en la atención a las personas más necesitadas. «Tiene que saber lo que hay que hacer y como hacerlo», insta el sacerdote Miguel Sánchez Alba.

Este centro mantiene el espíritu de San Vicente de Paúl, que siempre estuvo al lado de lo pobres. Los responsables agradecen el apoyo que les brinda la sociedad iliturgitana. Consta de 14 plazas, de las que la mitad se reservan para las plazas de acogida y talleres y el resto para las personas que van de paso. Ya están casi completas las plazas de inserción.