El CEIP San Bartolomé entra en un periodo de transformación

En el último lustro ha alcanzado logros como la calefacción central, el reciente comedor y el apoyo a los programas contra el absentismo

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La directora del colegio público San Bartolomé, Charo Martínez Toledano, indicó que el centro educativo se halla inmerso en pleno proceso de transformación en los últimos años.

La responsable del colegio atestiguó que en los últimos años la Junta de Andalucía les instaló la calefacción central por gas natural, con un coste de 47.000 euros. Se trataba de una de las grandes reivindicaciones de este centro educativo, debido a las numerosas deficiencias que venía soportando en este apartado, ya que el alumnado tenía serias dificultades para calentarse durante el invierno.

Comedor escolar

La directora resaltó que en el curso 2020-2021 se le concedieron 30 plazas para el comedor escolar, que se ha ubicado provisionalmente en un local destinado para el AMPA, «hasta que el Ayuntamiento nos adecue el lugar que tenemos previsto para ello y existe el compromiso de que estará listo para el curso escolar 2022-2023, confirmó Martínez.

El CEIP San Bartolomé ha sido seleccionado, junto a 22 centros más de Andalucía en el programa EPSA (hábitos de vida saludable), «con el cuál podremos mejorar los patios y zonas de recreo de nuestro alumnado», anunció la directora de este colegio.

Este centro público participa en varios proyectos como Impulsa y Transfórmate Plus, para dar una mejor respuesta al alumnado de necesidades educativas y de apoyo y así prevenir el abandono escolar. «Es por todo ello que nuestro centro sea un cole de cambio, de transformación digital, y de modernización de patios y zonas de recreo», apostilló la directora.

Este colegio se distinguió en su día en la ciudad por impulsar la recuperación de las tradicionales fiestas de las Cruces de Mayo, gracias al impulso y el empeño que le dedicaron un grupo de profesores, que organizaron una serie de actividades que irradiaron por toda la ciudad. Una placa así lo recuerda para la posteridad, como la labor que realizó la añorada y malograda directora, Eladia Suárez.