El artesano Pedro López en la pasada Feria de la Artesanía. / J. C. GONZÁLEZ

LO BUENO Y LO MALO

O por vez primera, la Feria de Artesanía, en la que bajo el lema «Creado en Andújar» ha querido volver a sacar a la luz aquellos oficios tradicionales, como el de la cerámica.

ISABEL RECA ALTOZANO

Es difícil, en estos tiempos en los que vivimos, distinguir que es lo bueno y lo malo.

Lo que es bueno para mí, puede no serlo para otros y viceversa. Lo mismo ocurre con el bien y con el mal, salvo que haya un tercero de por medio. Viene esto a colación a lo que ha ocurrido en los últimos días, ya sea a nivel nacional, autonómico, provincial y local e incluso comarcal. Las aguas no están revueltas, pero no están claras y una campaña electoral de por medio viene a que quienes no son de la cuerda, o sea del signo político con el que se comulga, no sea capaz de verificar lo bueno y lo malo, ya sea para una ciudad o una comunidad. Antes de que vengan, porque lo harán, a decirnos lo bien o lo mal que lo han hecho, reconozcamos que en estos casi cuatro años, la Junta de Andalucía ha estado presente, con hechos e inversiones hechas realidad, más que en tiempos anteriores.

El balance, nos guste o no sale positivo, si bien son muchas de aquel medio centenar de peticiones pendientes a lo largo de casi cuatro décadas, que quedan pendientes, pero logros hubo. Ahí están el arreglo del Puente sobre el rio Jándula que pudo costar vidas en la multitudinaria romería. La restauración, rehabilitación o como quiera denominarse, que salvo los cimientos y muros es hoy un edificio totalmente nuevo del viejo, en todo el sentido de la palabra, del Hospital Municipal. La reforma de unos centros de Salud a los que no se había tocado prácticamente desde que nacieron como ambulatorios. Y un nuevo hospital que de agencia sanitaria ha pasado al SAS, como se prometió. A lo que hay que añadir una Escuela Oficial de Idiomas o la construcción de un nuevo centro escolar de San Eufrasio. A todo ello hay que añadir el haberle medito, literalmente, mano a las murallas de la ciudad, en trámites de solucionar el tema de las cocheras para su rehabilitación total.

De todo eso bueno y de la rehabilitación de viviendas nos hemos aprovechado, lo malo lo que queda pendiente que dependerá del nuevo equipo del gobierno autonómico, a saber, porque las encuestas, encuestas son y el voto en la urnas es otra cosa. Con lo bueno de la Junta, lo bueno del Ayuntamiento que anda poniendo en valor, como actividad continuada la Feria de la Ciencia en la que los centros educativos «venden» sus excelencias para que sean conocidas por la población y especialmente por los más jóvenes. O por vez primera, la Feria de Artesanía, en la que bajo el lema «Creado en Andújar» ha querido volver a sacar a la luz aquellos oficios tradicionales, como el de la cerámica. Por cierto, que éste tuvo un auge inusitado cuando Andújar se encontraba en el tramo de la entonces carretera N.IV. Convertida en autovía y con escasa promoción local, ha llegado a perderse casi en el tiempo, y vuelve a asomar cabeza, de manos de nuevos y jóvenes artesanos, como Pedro López, pero son muchas las especialidades perdidas, como consecuencia de la inanición y la falta de interés municipal, pese a contar con talleres y haber tenido en su día Escuela Taller y Casa de Oficios.

Es como si todos los esfuerzos se concentraran en la economía municipal, que está muy bien no derrochar, pero hay que invertir en lo que sea en beneficio del ciudadano y sobre todo en lo que sea abrir puertas a la industria y al comercio local. No nos cansaremos de repetir que, una ciudad de servicios como es Andújar, no puede estar pendiente sólo y exclusivamente de cuatro acontecimientos aislados en el tiempo. Andújar debe tener una continuidad y presencia permanente en acontecimientos de relevancia y sobre todo que trasciendan al ámbito puramente local y si puede ser provincial y autonómico, mejor que mejor. Lo de los conciertos Ruta en patios y plazas está muy bien, pero queda en lo puramente local y no trasciende más allá de la localidad.