El Rumblar se halla bajo mínimos.

Decepción y lamento en el seno de la Comunidad de Regantes del Rumblar por no incluir la nueva ITI su modernización, pendiente de hace décadas

La agricultura de la comarca de Andújar puede perder 15 millones por falta de agua

El 12% de capacidad obliga a cortar ya el riego, ya mermado, y el algodón será ya uno de los grandes perjudicados por esta situación

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La situación ya sí que es más que preocupante para el mundo del campo, y en concreto para la Comunidad de Regantes del Rumblar. El riego ya se ha cortado, porque el 12% de capacidad del pantano del Rumblar obliga a esta restricción y ahora la zona se tiene que centrar en el abastecimiento de los 100.000 habitantes que reciben el agua potable del pantano. De momento, está garantizado el consumo para dos años más. En octubre se suele cortar el riego en esta comunidad que abarca un total de 5.500 hectáreas e integrada por unos 2.300 agricultores.

La zona ha consumido la mínima dotación de agua que ha recibido para este campaña, un 12% tan solo de un año normal, «en la zona se pueden dejar de mover entre 12 y 15 millones de euros en el sector primario por falta de agua», calcula el jefe de Explotación de la Comunidad de Regantes del Rumblar, Rafael Delgado. El sector primario suele producir en la comarca entre 20 y 25 millones de euros al año, aproximadamente.

Cultivos

El algodón de secano tan solo va a sacar 150 kilos por hectárea, una cifra insignificante porque en una campaña normal se suele sacar 4.000 kilos, «va a costar más cosecharlo», sentencia. Zonas algodoneras de Sevilla van a llegar hasta los 500 kilos, porque el calor no se ha cebado tanto como en Andújar y su comarca. Además, los algodonales de la zona están sufriendo l ataque de la plaga earia insulata, según confirma la organización agraria UPA, que ha pedido medidas excepcionales para el algodón.

Pero si las lluvias no caen de una forma generosa en este otoño, Delgado presagia que se puede perder hasta el olivar, porque su desarrollo depende ahora del cielo, porque antes recibía una dotación de riego excepcional en octubre, de la que ahora va a estar desprovista. No se vivía una situación tan angustiosa desde el año 1995, cuando el pantano del Rumblar se hallaba al cuatro por ciento. Los integrantes de la Comunidad del Rumblar se han encontrado con la desagradable noticia, para colmo de sus desgracias, de que la zona del Rumblar no se ha integrado en las mejoras de la nueva ITI, pese a que esta comunidad reúne estas condicionantes. «Somos una comunidad histórica, que nos hallamos en una situación de riesgo», ataja Delgado.

El jefe de Explotación indica que una modernización de los regadíos, el actual equipamiento se creó en 1940, supondría un crecimiento de las cosechas en un 30%, una disminución del consumo de agua y una rebaja de los costes. «Todo ello conlleva pérdidas», apostilla Delgado.