La Madre que calma el tormento

Procesión de la Virgen de la Cabeza por las fadas del Cerro. /J. C. GONZÁLEZ
Procesión de la Virgen de la Cabeza por las fadas del Cerro. / J. C. GONZÁLEZ

Gran presencia de devotos a la Aparición que rezaron a la Virgen que portó un manto simbólico

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ CERRO DE LA CABEZA CORRESPONSAL

La extensa y renombrada devoción a la Virgen de la Cabeza está preñada e impregnada de multitud de simbolismos, sentimientos y tópicos que la definen, realzan y singularizan.

Cada año, y ya van 791, se dice que la noche de la Aparición es 'mágica' y que en la persiada de estrellas es la que más reluce en el firmamento de Sierra Morena. Así se define la grandeza de esta noche. Pero, en la pasada madrugada del 11 al 12 de agosto, se volvió a dar otra vuelta de tuerca y un nuevo salto a toda esa leyenda y áurea que rodea a una de las devociones más ancestrales.

'Noche divina'

Primero fue el obispo de la diócesis de Jaén, Amadeo Rodríguez, quienen su homilía avanzó más en las denominaciones a esta noche al catalogarla de 'divina' «cuando vengáis a esta noche, podéis disfrutar lo que queráis, pero no olvidéis de orar delante de la Virgen de la Cabeza, que siempre os escuchará», proclamó el pastor de la diócesis de Jaén.

Y luego, el manto que portó la Virgen. Fue de color rosa que encarnó el arrojo y la ayuda misericordiosa y maternal de la Virgen ante la enfermedad del cáncer, que golpea a mucha gente, a devotos y a gentes de toda clase y muy cercana a la devoción. Ese manto simboliza las súplicas de sus fieles a su Morenita de alma para que los libre de la tempestad, el tormento y la atribulación. Esa zozobra la vivió el Hijo de María con la cruz camino del Calvario y los latigazos que da la vida. Las plegarias reflejan el deseo de la lucha por solventar la adversidad (unas veces se gana, otras se pierde), pero en el fondo de muchas almas devotas y cristianas se encierran la fe en el milagro y la ayuda 'maternal y celestial' o el premio de la 'vida eterna' y la esperanza. Los responsables de la iglesia diocesana y de la Orden Trinitaria (con e nuevo rector del Santuario, Pascual Villegas al frente) lanzaron el mensaje dulcificador que si las plegarias a la Virgen se acompañan con obras, se devolverá la gratificación con creces. La Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza explicó que la utilización del tono rosáceo en la iconografía de la Madre de Dios, se viene usando desde época medieval como símbolo de la Pureza de María.

Las escenas de fervor se empezaron a vivir ya cuando el sol bermejo y agosteño se empezaba a perder por las montañas de Sierra Morena, antes de ceder el testigo a las estrellas rutilantes. Hubo incluso amenaza de tormenta en lontananza . Pero se quedó en una ventisca que provocó una aliviadora bajada de las temperaturas. Los misterios insondables de la sierra, o de la devoción.

La presentación de la Virgen de la Cabeza fue de nuevo exultante y catártica en el interior del templo con su hermana mayor, Eva Soto, cercana con la gente, quien en todo momento trató de mostrar el cetro, a quien se lo requirió. Su esposo, el presidente de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza, Manuel Vázquez, estuvo acompañándole, sirviéndole de apoyo. También su cargo le obligó a estar pendiente de todo lo que acontecía. Es la peculiaridad que ofrece la cofradía este año, como así lo han querido sus hermanos en los comicios. Esta familiaridad se transmitió en cariño y gratitud hacia gente y las filiales. Memorable fue la bajada de la Virgen por la rampa que la llevó desde el altar a las andas, entre los vítores de la gente y los cánticos del coro de la Matriz, que amenizó la Misa.

Y ese clima de amor desbocado también se vivió en el seno de los protagonistas de la devoción.

Jesús Caño es un andero de Martos e integrante de la Asociación de Anderos quien definió el momento de la Aparición como auténtico y dudó en situarlo a la par o tras la Romería «es algo más 'light' que pero el sentimiento es el mismo y siempre para nosotros es algo simbólico y muy grande». Suspendió momentáneamente sus vacaciones en Roquetas de Mar para venir al Cerro. La cantidad de devotos que vienen de forma anónima es extensa. Gloria, una vecina de Manises, esperaba dentro de templo entre sollozos sentada en el banco y sustentando un bastón de peregrina «siento mucho a la Virgen porque es mi marido es de Lopera». Por cierto en Manises también hay cofradía.

Las filiales también son protagonistas con la presentación de la ofrendas. Para Colomera es un día muy especial «hace 791 años un paisano nuestro que andaba por estos lares a estas horas, encontró la Sagrada Imagen y venimos a corresponder con alegría», comentó el hermano mayor, Santiago Martínez. La idiosincracia de Colomera no se entiende sin la Virgen de la Cabeza.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos