Las banderas de la Matriz han estado al lado de los enfermos y discapacitados

Procesión de los residentes en las puertas del Centro de Discapacitados. /J. C. GONZÁLEZ
Procesión de los residentes en las puertas del Centro de Discapacitados. / J. C. GONZÁLEZ

Los cetros y estandartes se han acercado esta mañana al Centro Virgen de la Cabeza y al hospital

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR CORRESPONSAL

Las banderas de la Real e Ilustre Cofradía Matriz han acercado esta mañana al Centro de Discapacitados Virgen de la Cabeza y al hospital Alto Guadalquivir, donde se han revivido escenas entrañables y vivificadoras.

La comitiva de la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza inundó de gozo y algarabía a los residentes del Centro de Discapacitados, que les han mostrado un cariño y agradecimiento enormes. Allí les recibieron con una humilde procesión y les agasajaron con sevillanas y la lectura de unas poesías.

Los hermanos mayores les han entregado unos estadales y a cambio recibieron una particulares medallas elaboradas en el centro. Ramón Pérez Melero les ha acercado el cetro y les ha brindado la oportunidad de que lanzaran los 'vivas' con el cetro. «Cuando entregué una cerámica con la imagen de la Virgen hace unos años, lancé una promesa de que volvería y lo he hecho con hermano mayor», ha manifestado apoderado por la emoción.

Con los enfermos

El cortejo se ha trasladado después al hospital Alto Guadalquivir para acompañar a las personas enfermas y trasladarle la esperanza que representa estar al lado de la Virgen que tanto sienten y aman y que les insufló ánimo «desde que entré en la junta directiva, uno de mis deseos era el de compartir esta jornada por la ternura y la inocencia que aquí se desprende», comentó la vicepresidenta de la Cofradía Matriz, Luisa María Guerrero.

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