El CB Cazorla se adjudica la Copa Diputación tras ganar 64-73 al CB Andújar y enjugar una desventaja de siete puntos

El CB Cazorla tras la victoria en el pabellón andujareño.
El CB Cazorla tras la victoria en el pabellón andujareño. / J.C.G.
  • deportes

  • El CB Cazorla se adjudicó el pasado sábado en el pabellón polideportivo de Andújar campeón de la Copa Diputación de Baloncesto, tras ganar 64-73 al CB Andújar y voltear desventaja de siete puntos traía del partido de ida disputado en tierras cazorleñas

Fue una reedición de lo que ocurrió en liga el año pasado, porque tras perder en la primera vuelta en su cancha, los cazorleños doblegaron a los andujareños en la cancha de estos y sacar jugo a la mejor diferencia particular para meterse al final en la lugar por el ascenso.

El choque estuvo marcado por las alternativas en el marcador. El CB Andújar salió fulgurante a la cancha y sorprendió a un equipo visitante que se vio superado y sorprendido por la intensidad defensiva de los andujareños, que ahogaron al contrincante. Los locales marcaron un parcial de 7-0 y quería marcar las distancias por las significativas ausencias que soportó como las del escolta Dani Muñoz, el base Carcelén y el alero Rafa Ramos.

Los cazorleños se sobrepusieron y se aferraron a la fortaleza física de sus foráneos para culminar las jugadas gracias a su poderío reboteador. Alcanzaron una máxima diferencia de nueve puntos, 16-25, para llegar al descanso con una insuficiente ventaja de tres puntos, 30-33.

Tras la reanudación reaccionaron los andujareños y los siempre regulares y fiables Raya, Suka y Joaquín García encontraron su apoyo en los intermitentes pívots, a los que pesó la carga de personales y el paso de los minutos. El CB Andújar abrió una importante brecha mediado el tercer cuarto, 44-35. Pero el choque entró en un correcalles donde los cazorleños estuvieron algo más frescos, certeros y serenos para tumbar al rival, porque en el último minuto entró con una diferencia de 12 puntos, hasta que llegó la dosis de emoción que le aportó el triple del cadete andujareño Curro Martínez, que después tuvo el título en sus manos con otro triple fallado, que le dotará de más experiencia a un joven jugador de 15 años con un futuro prometedor y un diamante que empieza a pulirse ya.