Marta Porras, la campeona tranquila

Marta Porras, la campeona tranquila
  • Andújar puede presumir de contar con una campeona de España. La joven jugadora de pádel, Marta Porras, ganó la prueba junior, junto con su compañera, la madrileña Bárbara Las Heras, en el campeonato de España de Menores de Pádel disputado el pasado fin de semana en la Ciudad de la Raqueta de Madrid, propiedad del ex-tenista Emilio Sánchez Vicario. Este título corrobora la meteórica carrera de la joven jugadora andujareña, ya jalonada de éxitos, que auguran una carrera brillante. Acaba de conseguir su primer título importante a nivel nacional.

 Marta, de 17 años, se inició en el mundo del tenis a los tres años. "Un día por casualidad, empecé a jugar al pádel y me gustó, y desde hace cuatro años estoy metida de lleno en el pádel", explica. No ha podido ser más fructífera su incursión en el pádel, porque desde entonces ha sido campeona autonómica cadete, subcampeona juvenil de Andalucía y tercera a nivel nacional y mundial en cadete.

Quiere seguir progresando en este deporte, porque le encanta competir y participar en torneos porque le gusta el ambiente que se vive en los torneos. Ahora tendrá que compaginar la práctica deportiva con los estudios de Psicología que inicia el día 26 de este mes en la Universidad de Jaén. "Voy a sacrificar horas de clase, aunque tengo la suerte de que mi profesor es mi entrenador y me preparo en las instalaciones de la Universidad". Le da prioridad a su carrera, aunque no quiere olvidar la práctica deportiva. "Mis padres me piden que sobre todo me centre en los estudios, aunque me apoyan mucho y me acompañan a los torneos", dice. Una media de tres horas horas al día se dedica a entrenar.

Aspira a llegar lejos en el pádel y el próximo mes de octubre tiene otra oportunidad de demostrar su valía en el Campeonato Mundial de Melilla. Muestra su agradecimiento a su familia, a sus entrenadores, a la marca Drop Shot, que le patrocina, y en general a todas las personas que le apoyan. También le avala la trayectoria de su compañera, la campeonísima Bárbara Las Heras, con la que se lleva y se compenetra muy bien, aunque la ve poco.

Ahora se está sacando el carné de conducir y lleva con normalidad el éxito. No le gusta pavonearse y quiere se seguir disfrutando de las cosas sencillas. Cuando el tiempo se le permite, se escapa con sus padres a la localidad serranosegureña de Benatae, a disfrutar de los bellos parajes y de la paz y tranquilidad de la zona y de sus amistades.