El equipo de gobierno esgrime que se ha pensado en la seguridad

Satisfacción de los vecinos por las obras de Emperador Trajano, pese a las discrepancias de comerciantes

Las obras de la calle eran muy demandadas por la ciudadanía debido a las deficiencias que presentaba /J. C. González
Las obras de la calle eran muy demandadas por la ciudadanía debido a las deficiencias que presentaba / J. C. González
Infraestructuras

Pese a que las ven bien objetan, que ha estado un tramo cortado mucho tiempo

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR CORRESPONSAL

La satisfacción es generalizada entre los vecinos, tras el final del grueso de los trabajos de la calle Emperador Trajano, aunque entre los comerciantes existen división de opiniones.

Jacinto es regente de una tienda de electrodomésticos de la calle. Señala que las obras han dejado bien la calle, pero realiza una serie de objeciones y apreciaciones, «han tenido mucho tiempo un tamo cortado y en estos cinco meses se ha resentido el negocio», comenta.

Este comerciante se refiere al tramo de Miguel Cervantes hacia abajo, «por la parte de arriba sí que ha estado abierto, pero en esta zona no y presentamos escritos, pero no hemos tenido ninguna respuesta», subraya.

Nuevas tuberías

Ángeles es una vecina que aplaude estas obras «porque necesitaba el arreglo que le han hecho y han colocado un alcantarillado nuevo». Demanda más iluminación en un tramo que se ha quedado oscuro. Pedro es dueño de una tienda de moda flamenca y es uno de los más críticos con el desarrollo de los trabajos, «esto ha sido una auténtica chapuza y se han incurrido en irresponsabilidades por todos los lados, no han contado con los vecinos, han puesto otros árboles que no estaban proyectados, y una vez que han hecho la calle tienen que poner asfaltado y alumbrado», reprocha.

También añade que se ha perjudicado al final a los vecinos y comerciantes. Espera que no pase como otras zonas de la ciudad que se tienen que levantar por desperfectos en las obras. Se refiere a lo ocurrido en la Corredera de Capuchinos.

Algunos comerciantes aseguran que se van a reducir los aparcamientos al ensanchar los acerados (consideran vital la entrada de conductores para las ventas) y recelan de la colocación de algunas alcantarillas de las que dudan puedan absorber el agua, porque señalan que no se han ubicado en el lugar idóneo.

Francisco es propietario de una tienda de servicios de pintura, quien con un grupo de comerciantes ha mantenido varias reuniones con representantes del Ayuntamiento y de la empresa que se ha encargado de las obras. Califica su ejecución final de notable y lo argumenta, « se han cumplido los plazos previstos, pese ha habido días donde se han producido tensiones y polémicas porque se cortó por completo el tráfico rodado y de personas, -enfatiza-, que no podían entrar por tanto a los negocios, por lo que nos pusimos en alerta y pedimos explicaciones que las dieron esgrimiendo que querían velar por la seguridad de las personas».

Calcula este comerciante que los negocios han perdido un 20% en el volumen de sus ventas en estos cinco meses que han durado los trabajos, pero vaticina que estos trabajos serán buenos «porque he hablado con personas mayores que me comentan que el arreglo del acerado lo pedían a gritos».

Vecinos del entorno ha aplaudido estos trabajos. Es el caso de Eufrasio, que vive en la calle La Palma y suele acudir a un bar con frecuencia a tomarse su copa o aperitivo. «La calle se ha quedado fantástica y me alegro que haya sido así». Leocadio vive al principio de la calle desde que abandonara la sierra, «estoy contento de que hayan arreglado la calle, porque falta le hacía y ahora se puede andar con más tranquilidad por las aceras», zanja.

Estos trabajos también han generado su polémica entre el gobierno y la oposición en reciente balance de ecuador de mandato.

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