La serranía y el casco histórico conviven en el Martes Santo andujareño

La serranía y el casco histórico conviven en el Martes Santo andujareño
  • Jesús Cautivo de Sierra Morena procesionó por las faldas del Cabezo y el Cristo de la Providencia protagonizó el Vía Crucis por la zona antigua

La sierra y el casco histórico convivieron un año más en el Martes Santo andujareño en una jornada de transición que invita a vivir a partir de hoy en Andújar jornadas de un inusitado éxtasis cofrade.

Jesús Cautivo de Sierra Morena volvió a procesionar ayer por la tarde por las faldas de la Basílica menor y Real Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, lejos de la algarabía y estruendo del último domingo de abril, pero el lugar se convirtió en remanso de oración y de plegaria.

La Orden Trinitaria ha consolidado un recorrido procesional que contó con el acompañamiento de un buen número de fieles y representantes de la Guardia Civil, de la Agrupación de Cofradías, de la Cofradía Matriz y del Ayuntamiento de Andújar. La Asociación Musical ‘Lira Urgavonense’ amenizó la procesión, que se desarrolló tras la Eucaristía.

Ya por la noche, el Cristo de la Providencia (de la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza) recorrió el casco histórico con el tradicional Vía-Crucis, donde el pueblo (que tanto le venera a lo largo del año) quiso acompañarle por el suplicio que padeció antes de la muerte. Las calles umbrosas y silentes de los entornos de la parroquia Santa María la Mayor y los altozanos de Santa Ana y Santiago fueron anoche un ‘Gólgota’ muy particular’, junto con la Torre del Reloj y Santa Marina. Mucha gente acompañó a un Cristo muy querido en la ciudad.