Esplendorosa procesión de 'La Borriquita' que cumplió 15 años en la ciudad

Esplendorosa procesión de 'La Borriquita' que cumplió 15 años en la ciudad
  • La imagen de Nuestro Señor de la Paz en su Entrada Triunfal a Jerusalén estuvo desprovista de las potencias tras caerse al principio del recorrido

La mañana radiante del domingo dejó una procesión de ‘La Borriquita’ esplendorosa y con semejanza a la pasión desorbitada de la Andalucía más occidental y la tarde-noche bermeja y ensoñadora la sobriedad y el recogimiento que destila solera y denominación de origen.

Entre estas dos filosofías cabalga una Semana Santa andujareña que, gracias a su mezcla, de antigüedad y nuevos aires le que insuflaron en su etapa de auge, le han dotado de una personalidad e improntas propias, que le valieron en el año 2011 su declaración de Fiesta de Interés Autonómico.

La procesión matutina de Nuestro Señor de la Paz en su Entrada Triunfal a Jerusalén cumplió ayer 15 años. La imagen la creó el imaginero sevillano Jaime Babio Núñez. Los imagineros alejan a esta imagen de lo exultante de una mañana, porque a Jesucristo ya le conmueve el duro trance por el que va a pasar tras el recibimiento jubiloso.

Eso sí, en Andújar, esta talla adquiere más luminosidad y serenidad, haciendo un guiño al repique de campanas jadeante de las iglesias, al abrazo de sus eternos altozanos y al abrigo de unos niños y penitentes de beige y azul que cimbrearon con tesón sus palmas y ramas de olivo al viento. En el trono se han ido introduciendo con el paso de los años las figuras de los apóstoles San Pedro y San Pablo y unos niños hebreos.

Su paso, ayer ceremonioso y sigiloso, bendijo a niños y mayores y se reencontró con sus orígenes por el paso de la calle Carmen. La imagen de Jesús estuvo ayer desprovista de las potencias tras caerse al principio del recorrido. Ayer estrenó el tallado de la parte trasera del paso. La banda de cornetas y tambores Monte Calvario de Martos, que este año le ha dedicado un paso, volvió a amenizar la marcha.