Antonio Arias de Saavedra, presidente de Cáritas Interparroquial "Nuestro tiempo es útil a los demás; nuestra preparación profesional también lo es"

Antonio Arias de Saavedra, presidente de Cáritas Interparroquial "Nuestro tiempo es útil a los demás; nuestra preparación profesional también lo es"
  • El profesor jubilado Antonio Arias de Saavedra Elía ha sido elegido recientemente designado como presidente de Cáritas Interparroquial de Andújar.Ligado desde hace años a esta institución católica a través de Cáritas de San Miguel resalta la labor desinteresada de los voluntarios de este colectivo cuya aportación callada es un impulso para muchas familias necesitadas.

P.-¿Qué le supone este nombramiento?

R.- Un honor y una gran responsabilidad para intentar estar a la altura de las prestigiosas personas que me han precedido en el cargo en su dedicación y servicio a los más necesitados.

P.- Es conocida su vinculación a las tareas de la Iglesia desde el mundo parroquial. ¿Cuáles han sido sus tareas en la parroquia de San Miguel?

R.- Antes de ser voluntario de Cáritas, he formado parte de forma ininterrumpida durante 28 años de los Consejos Pastoral y Económico de esta, mi parroquia.

P.- Ha trabajado con Cáritas parroquial y, por tanto, conoce las necesidades de esta ciudad pero ¿cómo será ahora su visión?

R.- Como un coordinador al servicio de las nueve Cáritas Parroquiales de la ciudad. Desde aquí solicito ayuda a todos los presidentes, directores y voluntarios de las diferentes asociaciones pues el buen funcionamiento y la operatividad dependerán, sobre todo, de todos ellos.

P.- Conocido el ámbito de la caridad, ¿le será más fácil su trabajo en Cáritas Interparroquial?

R.- Mi conocimiento es parcial pues llevo relativamente poco tiempo como voluntario. Por ello, necesito de la ayuda y el asesoramiento de todas esas personas que han tenido una implicación anterior mayor y más duradera que la mía.

P.- ¿Con qué equipo cuenta?

R.- Cuento con dos conocedores de la Institución: Lourdes Roldán Hermosilla, como secretaria y Francisco Palencia, como encargado de la economía. Me tranquiliza mucho, dentro de mi bisoñez en el cargo, contar con dos personas de su valía y experiencia.

P.- Ahora que no se reciben alimentos del Banco de Alimentos, ¿cómo consigue Cáritas éstos productos?

R.- Por las dos peticiones extraordinarias de alimentos en Navidad y Cuaresma, por las aportaciones de las parroquias y por el dinero de las colectas del primer fin de semana de cada mes, parte del cual va destinado a la compra de alimentos. Si es necesario, se destinan también parte de los donativos y cuotas de socios al mismo fin. Es un deseo de Cáritas a nivel nacional ampliar su radio de acción a la generación de empleo, formación de personas que se van a incorporar al mundo del trabajo, dedicación al mundo de la prostitución y otros frentes donde haya personas necesitadas.

P.- ¿Estamos lo suficientemente concienciados con las necesidades de nuestros vecinos?

R.- Pienso que las posibilidades de estar informados de las desigualdades han mejorado mucho. La concienciación es un paso que cada uno tiene que dar en su ámbito personal. Todas las ayudas se suman, vengan del ámbito del que vengan.

P.- La respuesta que damos a esas necesidades, ¿es proporcional al grado de concienciación?

R.- Creo que la sociedad aspira cada vez más a ser más solidaria con su prójimo, el próximo, el que tenemos al lado. Muchas veces no respondemos porque no somos conscientes de nuestra utilidad y del valor de lo que somos y tenemos. Nuestro tiempo es útil a los demás; nuestra preparación profesional también lo es. Ofrecernos es el primer paso para nuestro servicio en caso de necesidad.

P.- ¿ Por qué hay tan pocos jóvenes en ciertas instituciones?

R.- Es posible que muchos de ellos no sean conscientes de la gran labor que pueden desarrollar.

P.- ¿Cuáles son esas principales necesidades?

R.- Vivimos en una región europea que está, desgraciadamente, a la cabeza del paro. Según los datos del mes de febrero, en Andújar hay 4.782 parados, 2847 de los cuales son mujeres. Además de las consecuencias económicas de la falta de trabajo, es preocupante la angustia que genera en los seres humanos la falta de realización personal. El trabajo nos cansa pero también nos permite el desarrollo de nuestra vocación y nuestra aportación personal a la familia, entidad de la que todos formamos parte. Otra necesidad de nuestra ciudad es el estancamiento demográfico e industrial que está quitando protagonismo de nuestra ciudad al tejido provincial y autonómico.