Batalla de viviendas

Batalla de viviendas
  • Conocido es por todos que desde el año 2003, en que por primera vez el PP llegó al gobierno del Ayuntamiento de Andújar, la guerra entre la Junta de Andalucía y el consistorio municipal es continua. Siempre hay una batalla que librar, unas veces es Innovandujar, otras el Conservatorio de Música, siempre la Unidad de Diabetes y en estos últimos días, la de las viviendas, tanto de Minguillos, como la de Llanos del Sotillo.

¿Qué ocurre?, lo de siempre, que el delegado de turno de la Junta, en este caso el responsable de Vivienda viene se reúne con los vecinos correspondientes, en presencia de los representantes locales del PSOE y el alcalde se entera por los medios de comunicación. Acto seguido y ante las "informaciones" que ofrece el delegado, la primera autoridad municipal y el portavoz del PP en el Ayuntamiento tienen que "aclarar" la situación.

Es así, como los vecinos autoconstructores del Sotillo, con su alcaldesa pedánea a la cabeza se plantaron en la delegación provincial de Obras Públicas para exigir la firma del acta de terminación, porque el proyecto lleva ya un año y medio de retraso. El retraso no es nuevo, ya lo sufrieron los de La Ropera y Las Vegas de Triana, porque el alcalde Estrella no se colgara, dicen la medalla. La respuesta ahora, como siempre, no se ha hecho esperar, la culpa es del alcalde que cuando el delegado le dijo que iba a venir un día, éste no estaba. Pues va ya para casi un mes desde entonces.

Las de Minguillos, otra historia. Son 26 viviendas protegidas unifamiliares de la Consejeria, en la calle Donantes de Sangre, que llevan 20 años en construcción. Primero se hicieron y se cayeron, dicen, a causa de los materiales empleados y ahora están terminadas, pero el delegado dijo que para entregarles las llaves faltaba un trámite del Ayuntamiento, la licencia de ocupación, que se ha entregado ya hace dos semanas. Una vez más, alcalde y portavoz popular acusaron al delegado de la Junta de deslealtad institucional, por no comunicar a la institución municipal su visita, pero sí al portavoz y concejales socialistas. Y suma y sigue.