La peregrinación blanca, el emotivo encuentro con los más necesitados

La peregrinación blanca, el emotivo encuentro con los más necesitados
  • Cientos de ancianos y enfermos acudieron hasta la Basílica y Real Santuario de la Virgen de la Cabeza desde Andujar y desde diferentes puntos de la Diócesis para participar en la XXV celebración de la Peregrinación Blanca. Llevaban esperando todo un año para poder acercarse y contemplar a la Virgen de la Cabeza y participar en el besamanto. La organización corrió a cargo de la Cofradía Matriz de Andujar con la colaboración y dispositivos de Cruz Roja, Protección Civil y el Ayuntamiento de Andujar en el traslado en autobús de los peregrinos.

Sobre las 11:30 horas, el templo basilical estaba abarrotado por los peregrinos y fieles. Comenzó la celebración con el Santo Rosario y, a las 12:00 horas las banderas y la Junta de Gobierno de la Cofradía Matriz hicieron su entrada para comenzar la Eucaristía que fue presidida por el párroco del Santuario, PPTT. Rafael Márquez y concelebrada por el Delegado de Pastoral de la Salud del Arciprestazgo de Andujar, D. Miguel Ángel Solas. Mientras, la comunidad trinitaria atendía a los que se acercaban al sacramento de la Penitencia.

En la homilía, el párroco de la basílica destacó el papel de la Virgen como consuelo de los afligidos y alegría para los enfermos, les exhortó a llevar su cruz con paciencia y esperanza, sintiéndose amparados y protegidos por María. En la celebración participaron también Visitadores de Enfermos y Ministros Extraordinarios de la Comunión que ayudaron a distribuir la Eucaristía.

La Misa concluyó con la Procesión del Santísimo Sacramento en la Custodia por la nave central de la Basílica y la lonja, que finalizó con la bendición solemne desde el altar a todos los asistentes a la Peregrinación.

Los peregrinos estallaron de júbilo cuando la Hermana Mayor, Mª Carmen de Torres y el Presidente de la Cofradía Matriz, José María González trasladaron la imagen de la Virgen de la Cabeza hasta la nave del templo para que fuese venerada por los enfermos y ancianos asistentes. Se vivieron escenas de intensa emoción durante las casi tres horas que duró el besamanto. La jornada terminó con una convivencia y almuerzo que la Cofradía Matriz ofreció a los peregrinos en la Casa de la Cofradía de Andujar.

Fotografía cedida por J.M.Toledo.