La cara y la cruz del nuevo año

Aspecto que presentaba esta Navidad la calle Ollerías. /J. C. GONZÁLEZ
Aspecto que presentaba esta Navidad la calle Ollerías. / J. C. GONZÁLEZ

Los últimos datos registrados apuntan a una ligera recuperación del empleo y a una fuerte pérdida de población

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR CORRESPONSAL

El año se ha iniciado con la cara y la cruz. Los últimos datos han revelado un importante descenso del paro en el último mes y durante el año pasado, pero por contra, Andújar está perdiendo población, y la sangría no deja de ser preocupante. Estos dos asuntos poseen una capital importancia en el nuevo Plan Estratégico que en sus 63 medidas abordan estos dos apartados, sobre todo el de la creación de empleo y de calidad.

El desempleo se redujo en 468 personas durante el pasado mes de diciembre. Es el segundo mes que lo hace de una manera consecutiva y el Observatorio Argos refleja como la campaña de la aceituna tira más del empleo en una proporción mucho mayor que los servicios por la campaña navideña.

El número de demandantes de empleo baja desde hace mucho tiempo de los 5.000. Las datos también invitan a un ligero optimismo, pero lo frenan por otra parte porque también apuntan conclusiones negativas. El número de parados ha bajado en cerca de 200 personas en el último año «hay que remontarnos hasta el 2009 para encontrar datos tan bajos», ha indicado el alcalde, Paco Huertas, quien ha subrayado que en estos últimos tres años se ha invertido la tendencia en el empleo «desde 2003 hasta 2015 subió progresivamente el paro y en estos últimos años lo que crece es el empleo» detalla Huertas.

El regidor valora los planes impulsados desde el Consistorio. Pero en la otra cara de la moneda se encuentra las subidas del desempleo femenino y juvenil que rondan el 70%, según los datos. Mientras que ha bajado el paro, el número de desempleadas ha subido, por lo que se ha agrandado la brecha entre hombres y mujeres en el municipio. También suben el número de contratos temporales.

Menos población

Los datos de población empiezan a ser preocupantes. Los últimos datos de 2018 dejan un censo de 37.113 habitantes y la pérdida en un año de 498. Desde el año 2010 se han quedado en el camino 2.058 habitantes, por lo que el municipio está próximo a bajar de los 37.000, si sigue la tendencia.

Desde el gobierno local se apunta a una bajada de la natalidad y una depuración del padrón «hemos eliminado censos de 30 y 40 personas en un mismo piso», aclara el edil de Patrimonio, Pedro Luis Rodríguez. La oposición achaca este descenso a la falta de empleo.

 

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